A pesar de mi marcha temporal a Valencia, no he estado ajeno a la política, sería impensable... Viví con intensidad la campaña del PSE-EE en Euskadi, siendo miembro de una mesa electoral en Lazkao... Si, donde pusieron una bomba a nuestra sede y donde un vecino, herido, decidió tomarse la justicia por su mano. Con toda la tranquilidad del mundo, acompañado de gente socialista de corazón, que se juega la vida cada dia en Euskadi, en la Euskadi profunda, por defender sus ideas.
Ya me gustaría que ese puñado de cobardes que en Mutxamel se dedicaban a poner pegatinas de De Juana Chaos en las municipales o esos que tanto gritaban contra la "rendición ante ETA", como decían ellos, hubieran tenido el valor de dar la cara y subir a acompañar a sus compañeros vascos de partido... Pero bueno, no se puede pedir peras al olmo, ya se sabe.
Fue una experiencia maravillosa... Una sensación de fraternidad el estar con los compañeros del Partido Socialista de Euskadi todo el dia en la mesa, junto con gente de otros partidos, y ver, contra lo que se pueda pensar, que la jornada electoral transcurrió sin incidentes, que incluso los más problemáticos, obviamente los abertzales, no dieron ningún problema, siendo más tranquila que alguna de las que he vivido en Mutxamel. Increíble pero cierto.
Lo mejor de todo fue ver la ilusión ante el resultado del día 1 de marzo... Ver como alguien con 71 años lloraba diciendo "la gente que ha tenido que morir para que hayamos llegado hasta aquí". Y es que para los compañeros de Euskadi es una victoria, pero sobre todo una victoria moral: el PNV pasará a la oposición después de treinta años de dominio en Euskadi y por primera vez desde 1980 habrá un lehendakari socialista. Un lehendakari que no lo va a tener facil: lucha contra ETA, lucha contra la crisis y lucha contra la división de la sociedad en Euskadi. Un trabajo que seguramente Patxi López realizará, junto al resto de compañeros de Euskadi, con una enorme responsabilidad. Por eso, desearles desde aqui lo mejor para ese mundo nuevo que empieza a nacer en Euskadi y en España
(Foto : Con la agrupación socialista de Lazkao en el interior de la sede destrozada por la bomba. Esa zona apenas fue afectada)
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12 mar 2009
17 nov 2008
Heroes o el valor de las ideas
Es curioso y poco probable que un viaje te pueda sorprender, pero es casi imposible que un viaje pueda "tocar", aunque sea ligeramente determinados posicionamientos que puedes tener. Si embargo, a mi me ha pasado. El viaje de este fin de semana a Bilbao a visitar el Foro Institucional de JSE y a mis compañeros socialistas de Euskadi me ha hecho ver otra realidad. Realmente fue muy enriquecedor y gratificante por la hospitalidad de los compañeros y compañeras de Euskadi, asi como por el trabajo realizado (al igual que por la fiesta que nos pegamos el sábado por la noche) . Aunque lo que quizá engrandece más a los compañeros del PSOE de Euskadi (cosa que hago extensiva al PP de Euskadi) es su valentía y la firmeza de sus ideas.
Tienes que ser muy valiente para dedicarte a la política y verte en situaciones muy desagradables: un concejal del PSE allí tiene que llevar la sombra de un escol¡ta durante todo el día, y quienes mejor lo tienen son aquellos compañeros que viven en ciudades o pueblos numerosos, porque la peor situación es para aquellos que tienen la gallardía de hacer política o defender sus ideas en una población del interior o de la "Euskadi profunda": además del hecho de tener que llevar escolta, se encuentran con el rechazo o el silencio de sus convecinos. Incluso encuentras serias dificultades para encontrar trabajo, pues al parecer nadie quiere tener a un empleado tan peculiar.
En fin, hoy, que la corrupción moral y la indecencia política de algunos hace que la política sea vista como sucia y mala por parte de la población, solo requiere conocer la vida de los compañeros y compañeras del PSE en los Ayuntamientos del País Vasco para entender que, la inmensa mayoria de ellos aman y trabajan por sus ideas, sacrificando su tiempo, su familia, pero en muchas ocasiones, sacrificando una vida cómoda y sin sobresaltos, sacrificando incluso su propia vida.
Allí el PSE quiere ganar las elecciones para ganar en derechos, para mejorar la vida de sus ciudadanos, pero lo más chocante es que por lo primero que quieren llegar al Gobierno vasco es para convertir la "democracia durmiente" en Democracia para todos.
No entendía muy bien que era eso de democracia durmiente. Luego lo entendí: a diferencia del nacionalismo inclusivista, como el catalán, el nacionalismo vasco ha convertido Euskadi en una democracia adormecida por un sedante llamado nacionalismo que lo absorbe todo: la gente evita dar sus opiniones públicamente, y en algunos sitios tiene que fingir y mostrarse partidario de unas ideas que detesta rabiosamente. Allí, ponerte a hablar de política en público no significa que tus conocidos te llamen pesado o que te muestren una opinión distinta a la tuya: allí, directamente pueden dejar de hablarte porque les incomodas, por que "les puedes meter en un lío". Si a alguien esto le suena a democracia o es muy benevolente o muy iluso. Por contra, a mi me recuerda el escenario de una "dictadura encubierta". Allí donde el silencio es virtud, la prudencia un logro, la disconformidad peligrosa y indeseada; en un lugar así no existe libertad y sin libertad, no existe una democracia de verdad.
Espero poder acudir de colaborador con mis compañeros vascos en las elecciones de febrero/marzo, puesto que lo necesitan y estoy seguro de que muchos de los que allí estuvimos acudiremos, no solo por valentia sino porque creemos en nuestras ideas. No se si me mandarán a Hernani o Mondragón como les señalaba (escandalizados o sorprendidos por la valentía o la osadía mia) o al final no. Pero no me da ningún miedo. Las dictaduras y las falsas democracias se derriban con audacia, no con cobardía
Tienes que ser muy valiente para dedicarte a la política y verte en situaciones muy desagradables: un concejal del PSE allí tiene que llevar la sombra de un escol¡ta durante todo el día, y quienes mejor lo tienen son aquellos compañeros que viven en ciudades o pueblos numerosos, porque la peor situación es para aquellos que tienen la gallardía de hacer política o defender sus ideas en una población del interior o de la "Euskadi profunda": además del hecho de tener que llevar escolta, se encuentran con el rechazo o el silencio de sus convecinos. Incluso encuentras serias dificultades para encontrar trabajo, pues al parecer nadie quiere tener a un empleado tan peculiar.
En fin, hoy, que la corrupción moral y la indecencia política de algunos hace que la política sea vista como sucia y mala por parte de la población, solo requiere conocer la vida de los compañeros y compañeras del PSE en los Ayuntamientos del País Vasco para entender que, la inmensa mayoria de ellos aman y trabajan por sus ideas, sacrificando su tiempo, su familia, pero en muchas ocasiones, sacrificando una vida cómoda y sin sobresaltos, sacrificando incluso su propia vida.
Allí el PSE quiere ganar las elecciones para ganar en derechos, para mejorar la vida de sus ciudadanos, pero lo más chocante es que por lo primero que quieren llegar al Gobierno vasco es para convertir la "democracia durmiente" en Democracia para todos.
No entendía muy bien que era eso de democracia durmiente. Luego lo entendí: a diferencia del nacionalismo inclusivista, como el catalán, el nacionalismo vasco ha convertido Euskadi en una democracia adormecida por un sedante llamado nacionalismo que lo absorbe todo: la gente evita dar sus opiniones públicamente, y en algunos sitios tiene que fingir y mostrarse partidario de unas ideas que detesta rabiosamente. Allí, ponerte a hablar de política en público no significa que tus conocidos te llamen pesado o que te muestren una opinión distinta a la tuya: allí, directamente pueden dejar de hablarte porque les incomodas, por que "les puedes meter en un lío". Si a alguien esto le suena a democracia o es muy benevolente o muy iluso. Por contra, a mi me recuerda el escenario de una "dictadura encubierta". Allí donde el silencio es virtud, la prudencia un logro, la disconformidad peligrosa y indeseada; en un lugar así no existe libertad y sin libertad, no existe una democracia de verdad.
Espero poder acudir de colaborador con mis compañeros vascos en las elecciones de febrero/marzo, puesto que lo necesitan y estoy seguro de que muchos de los que allí estuvimos acudiremos, no solo por valentia sino porque creemos en nuestras ideas. No se si me mandarán a Hernani o Mondragón como les señalaba (escandalizados o sorprendidos por la valentía o la osadía mia) o al final no. Pero no me da ningún miedo. Las dictaduras y las falsas democracias se derriban con audacia, no con cobardía
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