7 mar. 2012

Fallas y protestas. Y otras reflexiones de interés sobre fallas, regionalismo y demás.

Llega marzo y aunque en Alicante, tan antivalenciano y tan distante de Valencia no se tenga en cuenta,  en Valencia se preparan para su fiesta mayor. La misma ciudad donde frente al IES Lluís Vives eran apaleados estudiantes, profesores y viandantes hace tan solo unas semanas, ahora comienza a llenarse de un gran gentío, pero con otra razón: las fallas y las Mascletàs.

Ante esto y como la política de recortes no toma descanso por muchas fiestas o fallas que sean, un grupo de gente, bien por estar movilizados políticamente, bien por los recortes, bien porque están "hasta las pelotas" han decidido que este año se combinen ambas cosas, fallas y protesta, y han decidido acudir a la puerta del Ayuntamiento de Valencia durante la mascletá. El movimiento es conocido como la #Intifalla.

Ante esto, a los protestantes, se les ha tirado mucha gente encima con diversas excusas de lo más tendenciosas y peregrinas: "Que las fallas son apolíticas" "Que insultan a las falleras mayores e infantiles" "Que las fallas no son para eso". Aprovechando eso, los colectivos localistas, los llamados blaveros, regionalistas valencianos, han organizado boicots a esa convocatoria convocando a sus simpatizantes a aplaudir para acallar las protestas. En definitiva, hacerle el caldo gordo a Rita Barberà. Y los de España 2000, presentes como un mojón en la vida de Valencia, han amenazado a las personas que se manifiestan con pancartas en la Mascletà. Vamos, una obra de Berlanga parece esto.

Antes de empezar, me gustaría hablar del regionalismo valenciano, hoy que tengo oportunidad. En Alicante es algo que no existe prácticamente, de hecho yo desconocía antes de llegar a Valencia de su existencia,  pero en Valencia y alrededores es un movimiento que ha tenido relativa fuerza en el pasado, aunque ahora gran parte de él se integra en el PP.

Cuando viví en Valencia, por razones que no vienen a cuento, debido a una invitación realizada por un compañero de piso, tuve contacto con gente de dicho movimiento. Me invitaron a un acto cultural realizados por gente "blavera" o regionalista, conocí a algunos miembros de este movimiento. Pude conocer sus argumentos, la mayoría facilones y simples y otros quizá demasiado paranoicos (el fantasma de Cataluña). Me llamaron la atención muchas cosas: una que es el único lugar donde te puedes encontrar a gente de izquierdas (independentistas valencianos o gente que se declara republicana) con gente de derechas (que son la mayoría) y gente de extrema derecha -a los que ese día y en ese acto "cultural" no estaban- (España 2000). Muchos de ellos no tienen claro que son, pero en ellos hay desde un tipo hasta otro. Les une la defensa del valencianismo y lo valenciano frente a la "agresión catalanista", que es casi una obsesión para ellos: El PP es catalanista, el PSOE también. Los maestros que dan Valenciano en las escuelas también. Todo

Si hubiera sido ahora, la invitación quizá ni se me hubiera pasado por la cabeza. Pero en aquel momento "la curiosidad mató al ratón". Daba clases como ahora y algunos de los alumnos eran recurrentes en el tema del rechazo a lo catalán, de que ellos no tenían nada que ver con los catalanes "como decía el profesor de Valenciano", etc., etc. En la zona en la que trabajé era algo muy usual y eso, además de muchas otras razones, me animó a saber.

La cuestión, al final, aunque hay una minoría de gente que se declara progresista o de izquierdas (mi impresión es que ni ellos saben lo que son), es un movimiento totalmente dirigido por la derecha y con una gran presencia de la extrema derecha, especialmente de España 2000 (que panorama). Aunque algunos se esfuerzan en disimular su importancia -tengo que decir, en honor a la verdad, que algunos detestan que esa gente este allí- pero son parte de ellos. Un dato curioso que también pude saber es que la policía hace la vista gorda cuando realizan pintadas (curioso pero no por ello inquietante la afirmación de una persona en un piscolabis al terminar el acto cultural sin conocerme a mi de nada)

De aquello obtuve muchas enseñanzas. Solos los arrogantes y los necios se niegan a hacerlo cuando conocen algo, aunque sea el mismísimo enemigo. Una que este movimiento es la fuerza de choque de la derecha valenciana, y la prueba la tenemos con la intifalla. A pesar de que muchos pueden estar en contra de los recortes, se quejan de la corrupción... al final ¿Donde se posicionan estos supuestos "buenos valencianos"? Pues del lado de los que han hundido Valencia, del lado de Rita, del lado de los corruptos.

Insultan a las personas que protestan acusándoles de "catalanistas", cuando no hay una sola bandera catalana ni pepinillos en vinagre. Sin embargo, aplauden a los que, gracias a su mala gestión, se llevan a Barcelona la Campus Party. ¿Será que estos "valencianistas" se vuelven catalanistas de vez en cuando? Sería gracioso si no fuera penoso.

Rechazo entrar en el famoso debate identitario, porque me abruma. Conozco ambos mundos, mucho más el segundo obviamente, y puedo criticar a ambos, por defectos varios. Igual que he ido a un acto cultural blavero, fui a un piquete contra un repetidor de TV3 y a varias manifestaciones en defensa de la Llengua. Los "blaveros" han demostrado una mejor estrategia que los "catalanistas" en los últimos treinta años. Mientras los segundos tomaban las universidades, donde tenían mayor fuerza porque muchos eran intelectuales, los primeros ocuparon la calle, las fiestas, las fallas. Aunque parezca una cosa baladí, de ello viene lo que ha pasado durante estos 16 años. Cuando la gente se pregunta porque el PP arrasa elección tras elección, esta es y ha sido una de las razones.

Hace unos días leí una opinión sobre ese tema que es muy interesante y que recomiendo leer de un cantante valenciano de LCDM http://old.kaosenlared.net/noticia/valencia-fallas-ombliguismo-izquierda

Las fallas han sido durante muchos años territorio de gente de derechas y "blaveros". Cualquiera recuerda, si se documenta un poco, los sucesos del 9 de octubre de 1979, de las fallas durante los años 80 e incluso durante 2009, que siempre ha sido así. En las Fallas se hacía política, aprovechando que la izquierda renunciaba,  por ese catalanismo que se supone implícito al hecho de ser de izquierdas, a participar en ellas. En ellas se labraba el resultado electoral del PP y UV de 1991, 95 y todo el siglo XXI. En 2010, por ejemplo, se usaron las fallas para abuchear a María Teresa Fernández de la Vega (curiosamente el acto cultural al que yo asistí era una Oda satírica a la misma). Y nadie se quejó. ¿Cómo se iban a quejar? Si esas fallas estaban dominadas por el PP o por los que, cuando llega el momento, son comparsa del PP -o fuerza de choque, en el caso de los fascistas de España 2000.

Curiosamente la protesta arreciaba hace dos semanas en Valencia. 250.000 personas en la calle, desafiando a una policía que pegaba y a unos gobernantes que llevan a esta tierra a la ruina. Se podía decir, con gran orgullo "¡Qué bonita está Valencia!"

Y llegaron entonces las fallas. Entonces, se supone que la izquierda y la gente que protesta debían hacerse a un lado. Como si las fallas y las fiestas populares fueran de la derecha y solo de la derecha. Como si la plaza de la indignación de mayo o las calles de los jóvenes valientes de febrero tuviera que convertirse en la plaza del facherio de marzo. Y entonces unos valientes dijeron que NO. Y decidieron protestar por los recortes, por la corrupción, por la ruina. Como verdaderos buenos valencianos, preocupados por su tierra, protestan contra los políticos que han convertido a Valencia y a la Comunidad Valenciana/País Valencià/Regne de Valencia (use usted la que proceda según su sentimiento o tendencia) en la Grecia de España, en el pozo sin fondo del Estado español, en el hazmerreir fuera y dentro de las fronteras estatales. En una tierra donde te roban y les votas. En la tierra donde los políticos del PP se rien de la gente. En donde se apalean a niños de 13 años por una Policía que se mea en la Constitución y en los DD.HH con su actuación. En una vergüenza, vamos.

Y resulta que ante esto, les acusan de:

- Ofender a las falleras, cuando eso es MENTIRA, ya que los gritos van dirigidos contra los políticos y mandamases que pululan en el balcón del Ayuntamiento. Lanzan ese comunicado ciertas ex falleras, como alguna colocada a dedo en RTVV o en la Consellería de Medi Ambient, según circula ampliamente. Mintiendo a sabiendas, ya que los gritos son "contra la corrupción" "Contra los recortes", etc.

- Acosar a niñas con sus abucheos, cuando los únicos acosadores de niños que sepamos, son los que el otro día abrían la cabeza a menores que protestaban. Y sobre lo que, el mundo de las fallas, al guardar silencio y callar, demuestra su aceptación a tales violaciones de DD.HH.

- Ser malos valencianos. Esto sí que es gracioso. Resulta que celebrar una fiesta derrochando dinero o molestando a los vecinos es ser buen valenciano. Quejarte porque han arruinado tu Comunidad, pedir que dejen de robar, exigir mejoras sociales para los valencianos (y para todos, sean de donde sean) es ser un mal valenciano. ¿Curioso, verdad?

Y esto lo dicen:

Ciertas personas vinculadas a las fallas (y al PP o al mundo blavero), que no han pedido solidariamente una reducción de las subvenciones para la fiesta y destinar ese dinero para cosas sociales, como pudieran ser comedores sociales o para crear empleo. Los mismos que siempre han protestado cuando era el PSPV-PSOE el que estaba en el Consell o en el Ayuntamiento de València, que han abucheado y hasta increpado en el pasado a políticos del PSPV-PSOE o del PCPV-PCE. Pero que han aplaudido mientras Valencia, esa que tanto dicen defender, se va a la ruina y que ahora protestan porque haya gente que lo haga. ¿Acaso se puede abuchear a Rita y eso es abuchear a las falleras, y hacerlo a Albiñana o a Lerma en su momento no?

Los políticos del PP. Que usan las fallas como si la fiesta fuera solo de ellos, que intimidan a una concejala de Compromís y la insultan. Que justificaron los abucheos a de La Vega en 2010. Durante estos 16 años todo habían sido aplausos. Ahora empieza a cambiar la cosa ¿Se podía antes aplaudir a los del PP e insultar al resto y ahora no se puede hacer lo contrario si son del PP? ¿Se les olvida los abucheos que realizaban en los 80 las Juventudes de AP o Unión Valenciana y el GAV, donde estaban miembros destacados del actual PP?

El mundo blavero. ¿Tanto defender Valencia? Y ahora que hay gente que se queja de que está hundida, ¿os parece mal? Claro, hay que hacerle el caldo gordo a la Rita. Hay que aceptar la ruina. Eso es ser un buen valenciano. Lo peor es que el discursito se os cae a pedazos porque al final sois corresponsables de la ruina de esta tierra. Por callaros, primero. Y por tratar de poneros en contra de quien si tiene la valentía de protestar en lugar de besar la mano de quien destruye Valencia, después. Tanta obsesión con los catalanes y resulta que eran vuestros amigos del PP los que iban a "furtaros la paella, lo valencià, y tot". Porque eso es Valencia, una ruina. Y quien impide la queja, corresponsable. Principalmente va dedicado a esa minoría supuestamente de izquierdas "valencianista" (y a muchos otros despistados)

España 2000. Grupo ultraderechista que participa con los anteriores en muchos actos. Estos directamente están deslegitimados para hablar de nada. Directamente están hasta deslegitimados para hablar. Solo se mueven mediante el insulto, la paliza, y la coacción. Estos son los que tratan de poner orden ("os vamos a matar y vamos a rematar el trabajo de la Policía" decían a los alumnos del Lluis Vives) cuando al PP se le alborota el gallinero. No tendrían fuerza si se hiciera un boicot bien coordinado contra Levantina de Seguridad y los locales de Alterne de José Luís Roberto, el cabeza visible de este grupúsculo fascistoide y violento. ( Curiosamente el Jefe Superior de Policía de Valencia los conoce muy bien )

Ante esto, mostrar el apoyo desde este blog al #INTIFALLA2012. Que esperemos se repita cada año más, para que las fallas, que son una fiesta de crítica social y actualidad, sean lo que nunca debieron dejar de ser. Para que las fallas, que son la calle, sean el sitio natural de una izquierda activa el resto del año que (como creo que señalaba Nega en su artículo) renunció torpemente a ellas y aún paga la factura -y lo que es peor, la pagamos todos-.

Para que la izquierda reconsidere también muchas cosas. Yo no soy nacionalista, ni de un lado ni de otro. Por ser de izquierdas, cada vez más de izquierdas, debería ser fusteriano o "catalanista". Lo considero un error, si la izquierda en vez de tratar de unir por lazos culturales a Cataluña y Valencia, y encerrarse en la Universidad, hubiera explotado el expolio del centro y se hubiera ido a la calle, quizá otro gallo nos cantaría. Reconozco que no simpatizo con el nacionalismo. Lo entiendo cuando se trata de la defensa de la cultura o de lograr que una lengua no se pierda y se hable, pero está en la libertad de los que la hablan el hacerlo o no. Puedo hablar en valenciano -reconozco que me cuesta, por ser madrileño y un cero a la izquierda en idiomas- y lo entiendo perfectamente. Pero detesto que me lo exijan si es en mi vida privada (en una ocasión tuve un encontronazo con alguien bastante duro en el tema) como yo jamás exigiría que me hablasen en castellano si deciden hacerlo en valenciano o catalán. Evidentemente, poseo comprensión hacia postulados nacionalistas contra otro nacionalismo español que pretende pasar como "inofensivo", cuando no es así.

Ahora que la crisis y la economía manda, el tema no se debate en exceso. Porque en este punto la disparidad de mi opinión con respecto a lo que la izquierda defiende es bastante notable. Por desgracia el nacionalismo es como los pedos, "todos molestan menos los tuyos". También para esos que dicen ser no nacionalistas, ocultando su nacionalismo español. También para esos que piden "libertad" para expresarse en su lengua (que es dominante y mayoritaria) pero se la niegan a quienes se expresan en la lengua de su tierra. 

Pero lo que no debería la izquierda -y esto va por toda la izquierda- es mantener determinados clichés que favorecen que la derecha campe libremente en esta tierra por sus respetos. Que consideren que es más importante: si los derechos laborales, el frenazo a los recortes, la dignidad de los trabajadores o los símbolos nacionales y Jaume I. Porque no será casualidad  que si la calle es de la derecha, que si las fiestas se las ha apropiado la derecha, que si parece que derecha y valencia se unen, luego no nos extrañemos de que el PP de la corrupción arrase. Y ello no implica renunciar a los principios, sino tener la valentía de defenderlos o replantearlos sin esconderse.

Así que TOD@S A LA INTIFALLA!!! Por muchas mentiras que cuenten, el buen valenciano no es el que aplaude cuando hunden su tierra, sino el que protesta cuando la han arruinado, arruinando a familias, trabajadores, estudiantes.... Seas valenciano o ciudadano del mundo.

Visca la #INTIFALLA. Todos los días a las 13,30 en el Balcón del Ayuntamiento de Valencia.

7 comentarios:

  1. Muy bueno. A ver si se entera ya todo el mundo de una vez que los blaveros son, consciente o inconscientemente (según el caso), la avanzadilla de la derecha centralista y de la alta burguesía valenciana.

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  2. M'agrada el teu anàlisi. Més valuós encara a l'estar fet en termes "objectius" i "des de fora". Respecte les coses que dius, el debat sobre l'esquerra que hauria d'haver influit sobre el món faller és tan vell com el mateix conflicte del que parlem. La veritat és que aquesta tasca, que sobre el paper pot resultar atractiva i "solucionadora", en la realitat era i és molt difícil... Tu mateix analitzes molt correctament la composició social del moviment, que no és massa diferent ara que als seus inicis; els que es diuen d'esquerres o ho són, consitueixen una minoria al seu si.

    El moviment blaver es va constituir i consolidar quan les lluites de la Transició anaven ja de capa caiguda, després dels Pactes de la Moncloa. Diguem que es va fer fort aprofitant un periode històric de retrocés que llavors s'iniciava i que podem considerar ha durat fins ara, quan les circumstàncies de la crisi poden determinar, justament, un canvi de periode polític i social.

    Està bé trencar la normalitat "dretana" de les falles,però tampoc hauríem d'immolar-nos si les condicions encara no són massa bones. Vull dir, entrar en batalla directa, si és això el que finalment acaba passant, no ens conduiria a res bo. Altra cosa seria si els milers de persones que es manifestaven dies passats aparegueren a les mascletades. Però sembla que encara no estem en aquestes.

    Pense que la força del blaverisme es diluirà com un trocet de sucre en aigua quan realment es trobe davant un moviment social potent. Temps al temps.

    Felicitacions per l'article.

    Miquel Garcia
    Professor de Secundària

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  3. Julián, en ocasiones no puedo tragarte, pero hoy he leído hasta la última coma.

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  4. Julián en ocasiones no puedo leer/creer lo que escribes, hoy hasta la última coma.

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  5. Pues nada Geronimo. Espero que no te hayas atragantado. Y espero también que si no quieres leer, no lo hagas. Que aquí no ponemos una pistola a nadie en la cabeza para que lea.


    En fin

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    1. Hoy he leido/creido hasta la ultima coma. En ocasiones veo muertos en otras colas de paja.

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  6. Fotos y vídeos que demuestran la sintonía entre la extrema derecha valenciana y los grupos regionalistas blaveros:

    http://analisis15m.blogspot.com/2012/03/articulo-sobre-derecha-valenciana.html

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