La emisión del programa de televisión de Salvados sobre la tragedia evitable del Metro de Valencia ha mostrado a la sociedad y al mundo las vergüenzas de la sociedad valenciana: ha reflejado como unas personas en su búsqueda de justicia, se han encontrado con todos los impedimentos habidos y por haber. Ha ilustrado como muchos valencianos, ante atropellos tan denigrantes para la persona humana callaron; como los valencianos miraron hacia otro lado ante "pájaros de mal agüero" que manchaban esa imagen de "Levante feliz" que la derecha valenciana y el PP concretamente siempre habían querido proyectar. Esa imagen que se basaba en ocultar bajo una alfombra de silencio y complicidad toneladas de MIERDA que, ante el resquebrajamiento de la alfombra de la compra de voluntades, el silencio, el olvido, ha emanado en toda su plenitud.
Han sido muchas las reflexiones que he hecho sobre esta tierra y la irracional ecuación que daba como resultado el aplauso generalizado de la sociedad valenciana a unos gobernantes delincuentes, ladrones, mentirosos, sinvergüenzas, inhumanos y anti-humanos. Quizá por no ser valenciano de nacimiento, aunque sí de adopción; quizá por haber formado parte de esa masa de "opositores apestados" que ha luchado siempre contra esa falsa imagen de Levante Feliz, de "rompeolas de todas las Españas", muy del gusto de la rancia derecha valenciana. Quizá porque mis náuseas y mi decencia como ser humano me impedían guardar silencio ante tanta canallada, consentida, permitida, e incluso aplaudida por un sector mayoritario de la sociedad valenciana.
Porque sí, señores. Hay que decirlo, alto y claro. Lo fácil, para muchos, ahora, es echarles solo la culpa a los gobernantes del PP en el País Valenciano. Lo fácil es señalarles con el dedo diciendo que son unos inmorales, unos sinvergüenzas, unos ladrones y unos criminales. Eso es lo fácil. Eso, había que haberlo hecho cuando la mierda olía por cada rincón de las tres provincias valencianas. Cuando algunos lo denunciábamos a viva voz, silenciados por los aplausos de los que loaban y adoraban a esos gobernantes. Lo realmente difícil es asumir la culpa y asumir la responsabilidad colectiva con el engendro que la misma sociedad valenciana ha creado, engendro que hace sonrojar a cualquier valenciano cuando viaja a cualquier lugar. Lo más suave que te pueden preguntar es "¿Pero cómo tenéis a esa banda de ladrones allí y cómo puede ser que les sigáis votando?"
Lo que salió en Salvados el otro día y ha indignado a gran parte de la sociedad del Estado español y, de rebote, a la valenciana, no es ni una milésima parte de lo que aquí lleva ocurriendo desde que el PP se hizo con el gobierno en 1995 para dejar, 19 años después al "Levante feliz" convertido en un estercolero de robo y corrupción, de miseria, desesperación y ruina. La sociedad española no es consciente de como, a día de hoy, en base al fanatismo, a la más absoluta irracionalidad inculta, a los "estómagos agradecidos", existe una parte, cada vez más pequeña de la sociedad valenciana que, aún hoy, encontrará cualquier argumento para loar la labor del PP. ¡¡¡Aún hoy!!! Y quien considere que miento, le invito a visionar este vídeo sobre la tragedia del Metro y comprobar las declaraciones tan inhumanizadas del señor que viste sombrero y gafas de sol (o las del señor calvo con gafas de sol). Escapa al raciocionio y al sentido común que, comprobando como existe gente que aún defiende a quienes han arruinado, saqueado, mentido, enviado Valencia a las ciénagas de la podredumbre, se puede estudiar como hubo alemanes que permitieron la existencia de la Alemania nazi: es, exactamente, la misma situación. Al PP solo le hace falta matar para llegar a aquel extremo.
A las víctimas del accidente del metro y a sus familiares se les ha silenciado, se les ha intentado comprar, callar con dinero, e incluso acusar de tener intereses políticos. Porque en la Valencia "que asombra al mundo" (Rita dixit, y no le faltaba razón, asombramos como estercolero moral) cualquiera que sacara a la luz corruptelas, mentiras, robo y corrupción, el derroche del dinero mientras la Sanidad y la Educación Pública estaban en la UVI (¡¡y no había crisis!!) era una persona con interés partidista. Hasta por reclamar justicia para tus difuntos. Y gran parte de la sociedad valenciana asintía con la cabeza, olvidando la humanidad y la mínima decencia colectiva y personal.
Aquí se ha podido ver como se derramaba el dinero público en fasto, en farándula y en imagen, para así "ser la Comunidad que asombra al mundo" (Rita y sus frases); mientras los centros de salud, colegios e institutos estaban plagados de deficiencias, barracones e incluso techos hechos "de aquella forma" y que, ahora, se caen encima de los niños valencianos. Pero venía el Papa, así que pasara lo que pasase, nada debía empañar nuestro "sarao", ni siquiera unos, para los gobernantes, "muertos inoportunos".
No quisiera repetirme con lo que señalé en su día, cuando la Comunidad Valenciana reconoció la bancarrota y se vió la ruina que muchos augurábamos (artículo que tuvo bastante éxito en las redes sociales). Pero aquí hemos visto como se compraban votos, como se intentaba comprar hasta el silencio de los muertos (basta comprobar como se hizo con las víctimas del Metro), como se robaba a manos llenas: Gürtel, Noos, Emarsa, Naseiro, Brugal: los tres alcaldes de las tres capitales imputados y 14 diputados de 55 que tiene el PP. Hemos visto como se perseguía a los discrepantes, se les insultaba y se les atemorizaba. Como la prensa pagada con nuestros impuestos (Canal 9) o privada (Las Provincias) tenía una completa unión con el poder. Como, ante todo esto, gran parte de la sociedad asentía, callaba y consentía, atropello tras atropello, hasta que la evidencia es más que clara.
Afortunadamente, hay otra Valencia que nunca ha callado. Hay otra Valencia, libre, combativa, decente y digna, que, pese a todo, no se ha rendido. Hay otra Valencia y otra sociedad valenciana, totalmente diferente a esta. Que siempre, en estos años, ha sido minoría. Que ha tenido que navegar con viento en contra y con no pocos impedimentos (llegandose a jugar no solo su situación personal, sino la misma integridad física, su puesto de trabajo y muchas cosas más). No solo luchando contra un PP que, por paralelismos, se asimila a una mafia. Sino también a una extrema derecha, como España 2000, regada por las concesiones de la Generalitat Valenciana, y experta en palizas, coacciones y agresiones nunca investigadas por la Policía. Una Valencia digna a la que, el tiempo, la perseverancia, la lucha y la constancia, han acabado dandole sobradamente la razón.
Hay un sector de la sociedad valenciana, ya minoritario, a quiénes el documental de Salvados, como antes las protestas, las quejas, la disidencia, molesta sobremanera. Porque muestra al mundo las vergüenzas de esta sociedad y de ellos mismos, su complicidad, su responsabilidad, su silencio y su falta de decencia. Y no es hora, pese a que la sociedad valenciana esté cambiando y comience a abrir los ojos, de pasar página. Más bien todo lo contrario: es la hora de clamar alto y claro. Clamar contra esa enfermedad que ha hipnotizado a esta tierra durante tantos años. Clamar contra esos estómagos agradecidos, esos silencios complices, esa justificación de la violencia de los poderosos contra el pueblo valenciano. Porque solo con la memoria, el recuerdo, y la experiencia conseguiremos, la sociedad valenciana, en un futuro no muy lejando, que nunca más volvamos a repetir esta ignominia. Y que nunca más el País Valenciano vuelva a oscurecerse bajo la penumbra de dos décadas de silencio, corrupción, impunidad y asentimiento.
Escrito dedicado a esa Valencia digna, luchadora, decente y coherente que siempre estuvo ahí.
EL BLOG DE JULIÁN (MUTXAMEL-VALENCIA CONNECTION)
Sentado con un café y reflexionando un poco
03/05/2013
23/04/2013
Las líneas rojas de la decencia: Reflexión sobre la situación de injusticia social en España.
![]() | ||||
| Escrache policial en una vivienda |
![]() |
| El tuit del despreciable Buruaga. |
¿Les causa sorpresa e indignación las palabras de Cospedal diciendo que los votantes del PP dejarían de comer antes que dejar de pagar la hipoteca? A mí no. Realmente ha estado magnífica. Creo, a riesgo de equivocarme, que es una de las pocas veces que ha sido sincera: ha señalado que los que votan a su partido son, sencillamente, masocas y gilipollas. Lo cual es cierto. Y ha señalado abiertamente que comer, para ella, no es un derecho fundamental que merezcan todas las personas. Lo cual refleja el verdadero pensamiento de la derecha española. Bravo, Lola.
Algunos, en su afán de dialogo, flower-powerismo, pacifismo enfermizo; es decir, en ser y saber que son “PROGRES”, han pensado que la derecha española era civilizada, que detrás de esas ideas hay gente que, en mayor o menor medida ha evolucionado. Sólo así se entiende que puedan haberse indignado ante las palabras de Cospedal.
El periodista lameculero (o lameculos directamente) S. de Buruaga, al servicio de sus amos se ha indignado porque el Gobierno andaluz decida luchar contra el hambre. ¿Habrase visto que descaro? Pero como es que los pobres merecen tres comidas diarias…. Si son pobres, pues que se mueran, que vayan a mendigar o que mendiguen un puesto de trabajo en condiciones de semiesclavitud como los que ya empiezan a abundar en el Estado Español! (pensará el faccioso periodista y muchos de sus iguales ideológicos)
Para acabar de rematar la faena, el Ministro Cañete anima a ducharse con agua fría para ahorrar energía. Podría, de paso, haber animado a no ducharse para ahorrar agua también, que para gastar agua ya están los campos de Golf que la Aguirre trataba ventajosamente desde el punto de vista fiscal. Lo más triste no es que Cañete señale eso (a mí, al menos, no me sorprende). Lo más triste es que habrá una serie de amebas mentales de clase obrera que respaldarán sus palabras que, si pudieran, certificarían orgullosos que hacen lo que el “Menestro de Turno” señala.
Simplemente están reproduciendo su verdadero pensamiento. El que, en definitiva, SIEMPRE HAN TENIDO. El pensamiento de una burguesía, oligarquía y adláteres que siempre ha pensado y creído en la desigualdad. En la existencia de pobres, de lumpen, de gente tan desdichada que ellos puedan sentirse fuertes. En la desigualdad desde el nacimiento. En aquella frase de Fraga, asesino del franquismo reconvertido en demócrata “de toda la vida” y fundador del Partido Popular: “Los ricos deben ir con zapatos de vestir y los pobres con alpargatas”.
Por eso los escraches son nazismo: los niños ricos no merecen, aunque sea porque su padre les haya dejado solos en casa, que venga nadie a molestarles: ¡¡Qué injusticia y que violencia!! Sin embargo, los niños de la clase obrera, los pobres, los desheredados, no pasa nada si la policía les echa de sus casas, si los matan o mueren de hambre en la calle. Y cuidadito con tratar de evitarlo, que eso, es una ofensa para la burguesía como el despreciable Saenz de Buruaga.
Lo más triste de este cuento es la existencia de progres, de alienados. De aquellos tontos con cara de póquer que se soliviantan antes las declaraciones sinceras de sus rivales. De aquellos que, en lugar de dejarse de tonterías y hablar claro, aun tratan de contener y pacificar la ira popular. De aquellos que aun sueñan con una España de consenso, de acuerdos, de concertación con la misma derecha que, ahora, que se siente fuerte, se atreve a decir a viva voz aquello que siempre ha pensado.
Las líneas rojas se han traspasado. La violencia que el Estado y el Gobierno, las declaraciones de sus dirigentes, sus mofas e insultos, el chapoteo en la sangre de los muertos por suicidios de la innombrable Cospedal y sus lameculos, el insulto a quienes pasan hambre en España, merecen algo más que escraches. Merecen algo más que una cacerolada. Merece que todos, en la clase trabajadora, en la izquierda real y en la calle, empecemos a dejarnos de gilipolleces y de lo “políticamente correcto” y pasemos a armarnos ideológicamente, tirando a la basura los complejos e hipotecas que nos han impuesto.
Merece que empecemos a plantearnos seriamente la necesidad de defenderse colectivamente de la violencia verbal, física y social de nuestros E-NE-MI-GOS. Merece que cada uno de nosotros entendamos y asimilemos que, tarde o temprano, la situación tendrá que estallar y que, tendremos que posicionarnos. Con los verdugos o con las víctimas. Condenando la violencia que el pueblo ejerza o justificando la defensa popular. Los escraches son lo mínimo que se merecen los dirigentes, criminalizado por los mass media (incluso la progre Sexta). Llegará el momento en que la violencia que diariamente aplican Cospedal, Buruaga, la COPE, los mass media de derecha y extrema derecha, los falangistas, los fascistas, el PP y la CEOE se volverá contra ellos.
Será entonces cuando la gente, harta de aguantar insultos, humillaciones, hambre y miseria, devolverá todas las hostias recibidas. Y entonces, en ese momento, cada uno demostrará lo que es y lo que no es. El pacifista enfermizo, que desconoce la Historia, repetirá como un papagayo que ese “no es el camino”. Será porque el camino que llevamos desde hace tres años nos ha llevado a algo: Basta con ver la sonrisa de De Cospedal al hablar de hipoteca y dejar de comer.
Será entonces cuando el progre se vea rebasado, repitiendo como un papagayo también que la solución es el voto, como si votando se hubiera conseguido algo que no sea retroceder al siglo XIX, porque los que mandan realmente (Banca capitalista, FMI, BCE, etc) no son ni serán votados.
En ese momento, quienes de verdad defienden la justicia social, quienes defienden a los necesitados, quienes entienden a los trabajadores, quienes se indignan ante un mar de injusticia universal, comprenderán la ira de los agraviados, no se dejarán engañar por mass media, progres y pacifistas enfermizos, se pondrán claramente del lado del niño que derramaba lágrimas cuando la policía entraba en su vivienda, del joven angustiado por tener un futuro de mierda, de los ojos de angustia de la mujer que tiene que mantener una familia con 500 euros. Se pondrán claramente del lado de la justicia popular.
Cuando ese momento llegue, que llegará, a algunos no nos temblará el pulso de señalar nuestra postura.
La pregunta es ¿Sabrás tú que postura deberás adoptar o por el contrario, dejarás que los complejos reales o fabricados te dominen?
22/04/2013
La verdadera cara de la Policía Española: defendiendo un homenaje a Hitler, apaleando a quienes osan protestar.
![]() |
| Policias apaleando a jóvenes antifascistas que protestaban ante la realización en Zaragoza de un homenaje a Hitler. |
En la mañana de ayer, un nutrido grupo de jóvenes y no tan jóvenes, indignados ante la realización de un acto de apología a Hitler en Zaragoza, ante el insulto de dicha convocatoria y ante su legalización por parte del Gobierno Español, decidieron ir a mostrar su repulsa ante un acto inédito en Europa Occidental. Porque en cualquier país del mundo, en muchos de los países europeos, ese acto no hubiera tenido autorización y el mismo Gobierno hubiera dado la orden de disolución y el procesamiento de los criminales que realizaban ese acto. Pero claro, es que estamos en España.
España no solo es el país donde el fascismo se mantuvo en el poder, mediante una dictadura militar, tras la Segunda Guerra Mundial. España es el único país que ha evolucionado sin romper con las estructuras del régimen anterior. España es el único país de Europa Occidental donde, tras acabar la dictadura, no hubo un proceso de desnazificación o desfascistización, sino que la misma judicatura fascista, los mismos generales defensores de Franco, los mismos policías torturadores, siguieron todos ellos en sus puestos , controlando el proceso de la mal llamada “Transición”; España siguió conservando, aunque pueda sonrojar a cualquier extranjero residente en España, a la misma policía que había torturado, asesinado y maltratado durante la dictadura. No solo eso, sino que esa misma policía lo ha seguido haciendo en democracia con total impunidad, recibiendo duros calificativos de organizaciones de Derechos Humanos como Amnistía Internacional por cosas como los GAL y el Terrorismo de Estado, por las torturas constantes en Comisarías y dependencias policiales o por el trato dado a los manifestantes pacíficos.
España es además, el segundo país del mundo con más desapariciones por motivos políticos no resueltas ni esclarecidas. Mientras países como Argentina, Ecuador, Congo, Camboya realizaron sus respectivas comisiones, una vez pasadas la dictaduras, en España, tras 34 años del fin de la dictadura, aun existen trabas para, simplemente, localizar los restos de una persona asesinada en 1936.
España recibe continuas condenas de organizaciones internacionales. Sin ir más lejos, la ONU ha pedido en un sinfín de ocasiones que sea derogada la Ley de Amnistía de 1977.
Solo con estos datos se puede entender lo sucedido ayer en Zaragoza, que asombraría a cualquier alemán, inglés, francés o europeo en general. La brutal represión sufrida por los ciudadanos que protestaban contra un acto de apología nazifascista, a quienes apelaron los policías allí congregados. Hubo varias personas contusionadas por golpes de porra policial, heridos y un detenido. Detenidos, apaleados y vejados por sentirse ofendidos por un acto de apología a Hitler, asesino donde los haya. Detenidos, apaleados y vejados por la Policia Española por defender la dignidad humana más elemental. Mientras los verdugos, los apologetas, los asesinos, los simpatizantes neonazis eran protegidos por la Policia, gustosa de proteger a los miembros de una ideología no desconocida dentro de la misma Policía Nacional española.
Porque la Policia española, pese al infantilismo de quienes reclaman su unión con el pueblo, es profundamente política. Conserva a mandos a punto de retirarse que comenzaron su carrera durante la dictadura franquista, si no en la brigada Politico-Social. Contrata sin despeinarse a terroristas de extrema derecha, pagados con dinero público, como el Señor Hellin Moro, asesino de la joven del PST Yolanda Gonzalez, en 1980. Terroristas que dan cursos de formación a policías españoles. Tiene, debido a su laxitud en años de bonanza, a gran cantidad de ex delincuentes y simpatizantes de extrema derecha entre sus filas. Solo así se comprenden casos como el de Ferran Teruel, las palabras a las estudiantes del Lluis Vives o la felicidad con la que revientan a personas en las manifestaciones. Profundamente política, y, como no, escorada a la derecha y, sobre todo, a la extrema derecha.
La policía donde las constantes arbitrariedades, los constantes excesos de sus miembros, las recurrentes “agresiones” sin sentido, y la protección al delito interino son el pan nuestro de cada día, como lo era durante el franquismo.
No faltará mucho tiempo para ver como la ultraderecha y la policía colaboran de forma clara. ¿Acaso creen que no lo hacen ya? ¿Cómo se explica que todas las agresiones de corte neonazi, pintadas neonazis o fascistas, grupos de extrema derecha, campen por sus respetos sin la más mínima presión policial? Pues porque son órdenes claras y concisas internas de no hacerlo, cuando no la “vista gorda” de agentes rasos. ¿O se piensa usted que los perros de una misma camada se muerden entre ellos? Deberíamos, por nuestro bien, tener claro quién es quién y quien está en contra de nosotros, para evitar problemas y sustos en el futuro. Y la mejor forma de hacerlo es con la memoria, solo así evitaremos escuchar frases sin sentido como “Policia Unete” repetidas por auténticos analfabetos en la Historia de España de los últimos 50 años.
Es la verdadera cara de la Policía Española. Y quien tenga dudas, puede leer los informes de Amnistía Internacional, HRW, el Consejo de Derechos Humanos de Europa, la ONU e innumerables artículos de prensa: Reinosa 1987, GAL 1983-88, Kukutza, Iñigo Cabacas, represión al 15-M, a los mineros, Ciñera, 25-S…. ¿Hacen falta más datos?
Esperen a lo que pasará el jueves y en próximas fechas. A ver si dejamos ya de una maldita vez el "Policía, únete". ¡Qué parecemos pardillos!
15/04/2013
La larga lucha en la Educación valenciana y la traición de CC.OO.
![]() |
| Votación de la propuesta de huelga que realizamos en la Asamblea del Figueres Pacheco el 8 de marzo. |
![]() |
| Asamblea de la CPI que decidió trabajar abiertamente la huelga |
Por diversas circunstancias, que no vienen a cuento,
llevaba deseando escribir esta opinión personal desde hace días. Concretamente,
desde el miércoles 3 de abril, día en el que la realidad superó a la ficción:
tras un intenso mes de lucha en la Educación Pública valenciana, todo se
desmoronaba para muchos.
Tras muchos meses siendo casi una voz en el desierto, indicando la necesidad de una fuerte movilización entre el colectivo de docentes pero, especialmente, dentro de este, del colectivo de interinos, tras meses de apatía en los que los miembros de la Coordinadora de Professorat Interí, entre los que me encuentro, avisábamos no solo de los miles de despidos producidos ya en los años 2011 y 2012 (exigiendo la readmisión de los trabajadores de la Educación Pública despedidos), sino, al mismo tiempo, de los planes de Consellería de Educaciónpara con los interinos y, tras advertir que, lo que se estaba aprobando y decretando en Madrid no tardaría en llegar al País Valenciano, nos encontramos con la nueva invención de la Consellería de Educación: la rebaremación de las bolsas de interinos, lo que conllevaría el despido casi inmediato de más de 7.000 docentes.
A raíz de la medida y de las justificaciones de la medida, se inició un proceso de movilización en el que los trabajadores o una parte de ellos, principalmente en la provincia de Alicante, reclamábamos una respuesta contundente a la contundente agresión de la Consellería de Educación.
Este proceso llegó a su climax cuando, tras una serie de concentraciones bastante numerosas en todo el País Valenciano, fueron convocadas Asambleas de profesorado interino, con amplia asistencia y participación. Una de ellas, y la que arrastró al resto fue la Asamblea del IES Cavanilles. En dicha asamblea, donde, como de costumbre, había debates de todo tipo, varios compañeros, entre los que me encuentro, y a pesar de voces que pedían huelgas simbólicas (de horas, de hambre, etc) propusimos abiertamente la elevación de la propuesta de una huelga indefinida durante los días laborables, totalmente superadora de las huelgas de un día o de horas…. que son refugio de aquellos que desmovilizan o se abstienen de mojarse, pues como todos conocemos, una huelga de un día en el sector educativo es y tiene una repercusión mínima.
A pesar de los intentos de quienes son dados a “dirigir” las asambleas, la Asamblea votó: HUELGA INDEFINIDA DÍAS LABORABLES por una aplastante mayoría, como se muestra en la foto superior. Los argumentos eran suficientemente convincentes: tenía que hacerse antes de decretarse o acordarse la muerte de interinos, tenía que hacerse con energía. Era una llamada a todos los sindicatos a calentar el ambiente de huelga y a mostrar el apoyo a esa huelga, nacida de la voluntad de los trabajadores interinos de la Enseñanza Pública valenciana.
Muy al pesar de muchos, y a pesar de que en Alicante el bloque de sindicatos de clase o de izquierdas parecía dispuesto a aprobar dicha convocatoria, nos encontramos con que, finalmente, tomado el mismo acuerdo en Valencia y Castelló, la Asamblea de docentes y la Coordinadora de Professorat Interí solo íbamos a tener el apoyo de un sindicato, el STEPV, frente al resto. Sindicato que, a pesar de no ser mi sindicato ni el de muchos de los docentes interinos que recibieron la agresión de la Consellería, dió, por las razones que fueran, un apoyo sincero y leal en todo momento, respaldando abiertamente el posicionamiento de las asambleas y de la Coordinadora.
Muchos no comprendíamos las razones que llevaban a Comisiones Obreras y la Federación de Española de Trabajadores de la Enseñanza (FETE-UGT) a no apoyar a sus trabajadores, máxime cuando ambas organizaciones estaban presentes en las Asambleas y, concretamente, en el caso de CCOO, la asamblea interna de Alicante hablaba, en una parte importante, de dar apoyo a la huelga.
Tras seis días de huelga indefinida durante los días laborales, y a la espera de que pasaba con el Acuerdo o Decreto, fuimos compenetrando muchos compañeros. Sirvió para ver como un importante sector de docentes se mojaba y se lanzaba a defender a muerte sus derechos, dando un fuerte respaldo a la huelga, sobre todo en los primeros días. Ello hizo que muchos nos conociéramos, compartiéramos experiencias y generaramos espacios de debate en los cuales podíamos compartir nuestras impresiones, dudas, certezas e incertidumbres.
A pesar de la campaña vía red de los sindicatos contrarios a la huelga y a pesar de la actitud de la Consellería, el seguimiento de la huelga fue importante, teniendo en cuenta en parte el aburguesamiento del sector docentes desde hacía años y a pesar de tener todos los alicientes para que fuera un fracaso: Contaba solo con el apoyo del STEPV y la Coordinadora de Professorat Interí (en adelante, CPI), contexto de grave situación económica, importancia de la hipoteca en muchos hogares, la existencia de interinos que se daban (y siguen pensando) por salvados, etc. Con todos esos datos, conseguir porcentajes de respaldo a la huelga que oscilaban entre el 30,5% del quinto día de huelga y el 60% del primero, da muestra del respaldo (y del cabreo) existente.
Justo el último día de huelga, tuvimos la información de la fecha en la que se decretaría sería el día 3 y decidimos que íbamos a convocar desde la noche hasta la hora de la firma. Los trabajadores respondieron: sabíamos que ANPE y CSIF firmarían a favor, porque su labor no es ayudar a la estabilidad del colectivo docente, sino embaucarle y venderle cursillitos. Pero muchos de nosotros nos indignábamos y sorprendíamos de los argumentos que esgrimían los representantes de CCOO: firmar y aceptar el acuerdo con Consellería para echar a un 65% y salvar a unos pocos. Temores que se confirmarían el día de la firma.
Ese día muchos compañeros fueron a Valencia a la Consellería d’Educació a reclamar contra los miles de despidos, el enchufismo facilitado y opaco, la división total en los trabajadores, creando dos clases de interinos para dividir a los trabajadores.
A la salida, se supo que el Acuerdo de Interinos de la Comunidad Valenciana recogía alguna mejoras, pero mantenía el despido de 5.000 docentes. Ese día (yo no pude estar) muchas personas rompieron a llorar de frustración y de rabia: habían luchado, habían peleado como nadie y sin embargo, les acababan de destruir su futuro laboral tanto dentro como fuera de la Enseñanza Pública. Y esa impotencia, esa desesperación y esa angustia pasó a ser ira con aquellos que habían apuñadado a los trabajadores, e incluso, a sus mismos afiliados que, curiosamente, además del ANPE y CSIF, eran CCOO y UGT. Tal era la ira de los trabajadores y trabajadoras, algunos con lágrimas en los ojos, que no dudaron primero en exigir explicaciones a sus representantes y, dada la actitud prepotente y fascista de estos (os pongo fotos de las sonrisas que mostraban tras haber firmado el acuerdo) y después organizarles un “Escrache” en toda regla. Era algo sorprendente: Representantes de los trabajadores abucheados por sus trabajadores y protegidos por los mismos policías que abrieron la cabeza a muchos alumnos del Lluis Vives.
Los representantes de FE CCOO y FETE-UGT no dudaron, a pesar de su actitud chulesca, la protección policial que gozaban y la contención de los trabajadores a los que habían acabado de vender en bandeja de plata frente a la Consellería de Educación (del PP, para más señas) de montar un numerito de victimismo hablando de agresiones y exigiendo perdón a la Coordinadora y a los trabajadores concentrados allí.
Como merecían, los vendeobreros no recibieron la disculpa, sino un buen rapapolvo en forma de comunicado de la Coordinadora. ¡Había que tener vergüenza de exigir perdón quiénes habían firmado el despido directo o indirecto de 5.000 trabajadores de la Enseñanza Pública, habían dividido a los trabajadores y habían regalado a la Consellera de Educación la fama de ser una persona “dialogante” después de haber masacrado a la Escuela Pública!
Era lo máximo que este que escribe podía soportar. Tras muchas cosas que criticar, tras muchas bajadas de pantalones del sindicato CCOO, tras muchos gestos que asqueaban (como la invitación a Rosell, como la actitud antimovilizadora durante muchas ocasiones) y, a pesar de ello, haber sido leal y haber defendido al sindicato en todas las movilizaciones convocadas, el vaso de agua había rebosado totalmente. Permanecer dentro del sindicato, después de esa puñalada a la clase trabajadora era incomprensible. ¿Democrático? ¡Pero qué democracia, si al final tres representantes habían firmado una cosa teniendo en contra a sus mismos afiliados!
Por esa razón, muchas razones anteriores, y a pesar del respeto que me merece muchísima gente de dentro del sindicato (e incluso parte de la dirigencia de mi comarca), la decisión estaba más que meditada: CCOO no podía seguir siendo mi sindicato después de esa puñalada a traición. Después de vender a 5.000 trabajadores y compañeros míos de la Escuela Pública. Después de haberse negado a respaldar una huelga más que necesaria y actuar como un sindicato amarillo a favor de la patronal (en este caso la Consellería d’Educació) y en contra de los trabajadores, a pesar de la diferente postura de la comarca Alacantí-Les Marines, que si dió respaldo activo aunque no oficial a la protesta, a pesar de lo que marcaban los líderes en Valencia.
Este escrito no pretende ser solo el relato de lo sucedido en País Valencià (puesto que ya había sucedido algo similar en Castilla La Mancha), sino también una advertencia a otros compañeros docentes interinos de otras CC.AA. para estar alerta: para impedir que sean teledirigidos al matadero de una firma que supone su muerte laboral (la de todos, por mucho que ahora algunos crean estar salvados). Para impedir que miles de trabajadores tengan que soportar el amargo trago que supone que un sindicato que en el pasado fue ejemplo de lucha, dignidad, coherencia y resistencia, se convierte en el fiel amigo del PP y de sus políticas a cambio de no se sabe muy bien que, convirtiéndose, por ende, en un enemigo de los trabajadores a los que dice representar y a los que deja a los pies de los caballos.
Agresion es lo firmado el 3 de abril. Agresión es mandar a 5.000 trabajadores al paro. Agresión son las risas de los delegados sindicales de la FE CCOO PV Xelo Valls, Miguel A. Vera y Paco Rodriguez, mientras los trabajadores derramaban lágrimas por un despido inminente. Agresión es estar vendido por cuatro liberados. Agresión hubiera sido, como comentaba a este que escribe un minero de León afiliado a CCOO, que de haber firmado un similar acuerdo para el sector minero “esos desgraciados no hubieran caminado dos metros sin recibir una soberana paliza y ser enviados al hospital” (palabras textuales).
Agresión es traicionar a quienes hemos defendido a CCOO. A quienes pensamos que el sindicalismo es necesario, pero un sindicalismo de verdad, honesto y de confrontación, de lucha, con conciencia de clase obrera; y no un sindicalismo de firma, de foto, de venta a pedazos a la clase trabajadora, de traiciones y puñaladas y de considerar positivo recibir migajas. Porque los trabajadores exigieron no firmar ese acuerdo, pues era la misma Consellería la que había roto el anterior acuerdo y, en todo caso, solo firmar en caso de salvar a todos los trabajadores o intentar hacerlo vía judicial, visto el precedente canario de 2010 o vía movilización, visto el precedente andaluz de 2010.
Todo este proceso ha servido, o al menos a muchos, nos ha servido para entender los porqués del fracaso de las movilizaciones del pasado año. Para entender la incomprensible actuación de unas cúpulas burocráticas alejadas de los trabajadores. Para llevarse un último y definitivo golpe con aquellas siglas sindicales en las que muchos creyeron en los años 60 y 70 pero a las cuales la dirigencia sindical ha convertido en un pozo de mediocridad, mentalidad burguesa y desmovilización constante. A pesar de la gran cantidad de gente decente de base e incluso activamente dentro de CCOO, pero cuya labor es ocultada y pisoteada por las cúpulas que obedecen más a sus intereses que a los de los trabajadores y trabajadoras.
Como todo lo malo hay algo bueno: También ha servido para comprobar la dignidad de muchos trabajadores, para ver claramente la existencia de personas que luchan por sus derechos, para compartir experiencias con compañeros a los que se puede llamar Compañeros con mayúsculas. Compañeros con los que he coincidido como Sergio, Agustin, Ana, M Angels, Jose, Lucia, Ana, Robert, Encarna, Nelo, Sònia, Marc, Candi, Rosi, Ester, Gloria, Cristina, Alvaro, Maria José, Francesc, Ximo, Claudia, Maylin, Maria y muchísimos más.
La lucha ha sido y seguirá siendo el único camino. Si el acuerdo este es una basura, de no haber plantado cara, sería mucho peor, eso no debe cabernos duda alguna (y quien crea lo contrario puede ver el acuerdo decretado en Madrid).
Tras muchos meses siendo casi una voz en el desierto, indicando la necesidad de una fuerte movilización entre el colectivo de docentes pero, especialmente, dentro de este, del colectivo de interinos, tras meses de apatía en los que los miembros de la Coordinadora de Professorat Interí, entre los que me encuentro, avisábamos no solo de los miles de despidos producidos ya en los años 2011 y 2012 (exigiendo la readmisión de los trabajadores de la Educación Pública despedidos), sino, al mismo tiempo, de los planes de Consellería de Educaciónpara con los interinos y, tras advertir que, lo que se estaba aprobando y decretando en Madrid no tardaría en llegar al País Valenciano, nos encontramos con la nueva invención de la Consellería de Educación: la rebaremación de las bolsas de interinos, lo que conllevaría el despido casi inmediato de más de 7.000 docentes.
A raíz de la medida y de las justificaciones de la medida, se inició un proceso de movilización en el que los trabajadores o una parte de ellos, principalmente en la provincia de Alicante, reclamábamos una respuesta contundente a la contundente agresión de la Consellería de Educación.
Este proceso llegó a su climax cuando, tras una serie de concentraciones bastante numerosas en todo el País Valenciano, fueron convocadas Asambleas de profesorado interino, con amplia asistencia y participación. Una de ellas, y la que arrastró al resto fue la Asamblea del IES Cavanilles. En dicha asamblea, donde, como de costumbre, había debates de todo tipo, varios compañeros, entre los que me encuentro, y a pesar de voces que pedían huelgas simbólicas (de horas, de hambre, etc) propusimos abiertamente la elevación de la propuesta de una huelga indefinida durante los días laborables, totalmente superadora de las huelgas de un día o de horas…. que son refugio de aquellos que desmovilizan o se abstienen de mojarse, pues como todos conocemos, una huelga de un día en el sector educativo es y tiene una repercusión mínima.
A pesar de los intentos de quienes son dados a “dirigir” las asambleas, la Asamblea votó: HUELGA INDEFINIDA DÍAS LABORABLES por una aplastante mayoría, como se muestra en la foto superior. Los argumentos eran suficientemente convincentes: tenía que hacerse antes de decretarse o acordarse la muerte de interinos, tenía que hacerse con energía. Era una llamada a todos los sindicatos a calentar el ambiente de huelga y a mostrar el apoyo a esa huelga, nacida de la voluntad de los trabajadores interinos de la Enseñanza Pública valenciana.
Muy al pesar de muchos, y a pesar de que en Alicante el bloque de sindicatos de clase o de izquierdas parecía dispuesto a aprobar dicha convocatoria, nos encontramos con que, finalmente, tomado el mismo acuerdo en Valencia y Castelló, la Asamblea de docentes y la Coordinadora de Professorat Interí solo íbamos a tener el apoyo de un sindicato, el STEPV, frente al resto. Sindicato que, a pesar de no ser mi sindicato ni el de muchos de los docentes interinos que recibieron la agresión de la Consellería, dió, por las razones que fueran, un apoyo sincero y leal en todo momento, respaldando abiertamente el posicionamiento de las asambleas y de la Coordinadora.
Muchos no comprendíamos las razones que llevaban a Comisiones Obreras y la Federación de Española de Trabajadores de la Enseñanza (FETE-UGT) a no apoyar a sus trabajadores, máxime cuando ambas organizaciones estaban presentes en las Asambleas y, concretamente, en el caso de CCOO, la asamblea interna de Alicante hablaba, en una parte importante, de dar apoyo a la huelga.
Tras seis días de huelga indefinida durante los días laborales, y a la espera de que pasaba con el Acuerdo o Decreto, fuimos compenetrando muchos compañeros. Sirvió para ver como un importante sector de docentes se mojaba y se lanzaba a defender a muerte sus derechos, dando un fuerte respaldo a la huelga, sobre todo en los primeros días. Ello hizo que muchos nos conociéramos, compartiéramos experiencias y generaramos espacios de debate en los cuales podíamos compartir nuestras impresiones, dudas, certezas e incertidumbres.
A pesar de la campaña vía red de los sindicatos contrarios a la huelga y a pesar de la actitud de la Consellería, el seguimiento de la huelga fue importante, teniendo en cuenta en parte el aburguesamiento del sector docentes desde hacía años y a pesar de tener todos los alicientes para que fuera un fracaso: Contaba solo con el apoyo del STEPV y la Coordinadora de Professorat Interí (en adelante, CPI), contexto de grave situación económica, importancia de la hipoteca en muchos hogares, la existencia de interinos que se daban (y siguen pensando) por salvados, etc. Con todos esos datos, conseguir porcentajes de respaldo a la huelga que oscilaban entre el 30,5% del quinto día de huelga y el 60% del primero, da muestra del respaldo (y del cabreo) existente.
Justo el último día de huelga, tuvimos la información de la fecha en la que se decretaría sería el día 3 y decidimos que íbamos a convocar desde la noche hasta la hora de la firma. Los trabajadores respondieron: sabíamos que ANPE y CSIF firmarían a favor, porque su labor no es ayudar a la estabilidad del colectivo docente, sino embaucarle y venderle cursillitos. Pero muchos de nosotros nos indignábamos y sorprendíamos de los argumentos que esgrimían los representantes de CCOO: firmar y aceptar el acuerdo con Consellería para echar a un 65% y salvar a unos pocos. Temores que se confirmarían el día de la firma.
Ese día muchos compañeros fueron a Valencia a la Consellería d’Educació a reclamar contra los miles de despidos, el enchufismo facilitado y opaco, la división total en los trabajadores, creando dos clases de interinos para dividir a los trabajadores.
A la salida, se supo que el Acuerdo de Interinos de la Comunidad Valenciana recogía alguna mejoras, pero mantenía el despido de 5.000 docentes. Ese día (yo no pude estar) muchas personas rompieron a llorar de frustración y de rabia: habían luchado, habían peleado como nadie y sin embargo, les acababan de destruir su futuro laboral tanto dentro como fuera de la Enseñanza Pública. Y esa impotencia, esa desesperación y esa angustia pasó a ser ira con aquellos que habían apuñadado a los trabajadores, e incluso, a sus mismos afiliados que, curiosamente, además del ANPE y CSIF, eran CCOO y UGT. Tal era la ira de los trabajadores y trabajadoras, algunos con lágrimas en los ojos, que no dudaron primero en exigir explicaciones a sus representantes y, dada la actitud prepotente y fascista de estos (os pongo fotos de las sonrisas que mostraban tras haber firmado el acuerdo) y después organizarles un “Escrache” en toda regla. Era algo sorprendente: Representantes de los trabajadores abucheados por sus trabajadores y protegidos por los mismos policías que abrieron la cabeza a muchos alumnos del Lluis Vives.
Los representantes de FE CCOO y FETE-UGT no dudaron, a pesar de su actitud chulesca, la protección policial que gozaban y la contención de los trabajadores a los que habían acabado de vender en bandeja de plata frente a la Consellería de Educación (del PP, para más señas) de montar un numerito de victimismo hablando de agresiones y exigiendo perdón a la Coordinadora y a los trabajadores concentrados allí.
Como merecían, los vendeobreros no recibieron la disculpa, sino un buen rapapolvo en forma de comunicado de la Coordinadora. ¡Había que tener vergüenza de exigir perdón quiénes habían firmado el despido directo o indirecto de 5.000 trabajadores de la Enseñanza Pública, habían dividido a los trabajadores y habían regalado a la Consellera de Educación la fama de ser una persona “dialogante” después de haber masacrado a la Escuela Pública!
Era lo máximo que este que escribe podía soportar. Tras muchas cosas que criticar, tras muchas bajadas de pantalones del sindicato CCOO, tras muchos gestos que asqueaban (como la invitación a Rosell, como la actitud antimovilizadora durante muchas ocasiones) y, a pesar de ello, haber sido leal y haber defendido al sindicato en todas las movilizaciones convocadas, el vaso de agua había rebosado totalmente. Permanecer dentro del sindicato, después de esa puñalada a la clase trabajadora era incomprensible. ¿Democrático? ¡Pero qué democracia, si al final tres representantes habían firmado una cosa teniendo en contra a sus mismos afiliados!
Por esa razón, muchas razones anteriores, y a pesar del respeto que me merece muchísima gente de dentro del sindicato (e incluso parte de la dirigencia de mi comarca), la decisión estaba más que meditada: CCOO no podía seguir siendo mi sindicato después de esa puñalada a traición. Después de vender a 5.000 trabajadores y compañeros míos de la Escuela Pública. Después de haberse negado a respaldar una huelga más que necesaria y actuar como un sindicato amarillo a favor de la patronal (en este caso la Consellería d’Educació) y en contra de los trabajadores, a pesar de la diferente postura de la comarca Alacantí-Les Marines, que si dió respaldo activo aunque no oficial a la protesta, a pesar de lo que marcaban los líderes en Valencia.
Este escrito no pretende ser solo el relato de lo sucedido en País Valencià (puesto que ya había sucedido algo similar en Castilla La Mancha), sino también una advertencia a otros compañeros docentes interinos de otras CC.AA. para estar alerta: para impedir que sean teledirigidos al matadero de una firma que supone su muerte laboral (la de todos, por mucho que ahora algunos crean estar salvados). Para impedir que miles de trabajadores tengan que soportar el amargo trago que supone que un sindicato que en el pasado fue ejemplo de lucha, dignidad, coherencia y resistencia, se convierte en el fiel amigo del PP y de sus políticas a cambio de no se sabe muy bien que, convirtiéndose, por ende, en un enemigo de los trabajadores a los que dice representar y a los que deja a los pies de los caballos.
Agresion es lo firmado el 3 de abril. Agresión es mandar a 5.000 trabajadores al paro. Agresión son las risas de los delegados sindicales de la FE CCOO PV Xelo Valls, Miguel A. Vera y Paco Rodriguez, mientras los trabajadores derramaban lágrimas por un despido inminente. Agresión es estar vendido por cuatro liberados. Agresión hubiera sido, como comentaba a este que escribe un minero de León afiliado a CCOO, que de haber firmado un similar acuerdo para el sector minero “esos desgraciados no hubieran caminado dos metros sin recibir una soberana paliza y ser enviados al hospital” (palabras textuales).
Agresión es traicionar a quienes hemos defendido a CCOO. A quienes pensamos que el sindicalismo es necesario, pero un sindicalismo de verdad, honesto y de confrontación, de lucha, con conciencia de clase obrera; y no un sindicalismo de firma, de foto, de venta a pedazos a la clase trabajadora, de traiciones y puñaladas y de considerar positivo recibir migajas. Porque los trabajadores exigieron no firmar ese acuerdo, pues era la misma Consellería la que había roto el anterior acuerdo y, en todo caso, solo firmar en caso de salvar a todos los trabajadores o intentar hacerlo vía judicial, visto el precedente canario de 2010 o vía movilización, visto el precedente andaluz de 2010.
Todo este proceso ha servido, o al menos a muchos, nos ha servido para entender los porqués del fracaso de las movilizaciones del pasado año. Para entender la incomprensible actuación de unas cúpulas burocráticas alejadas de los trabajadores. Para llevarse un último y definitivo golpe con aquellas siglas sindicales en las que muchos creyeron en los años 60 y 70 pero a las cuales la dirigencia sindical ha convertido en un pozo de mediocridad, mentalidad burguesa y desmovilización constante. A pesar de la gran cantidad de gente decente de base e incluso activamente dentro de CCOO, pero cuya labor es ocultada y pisoteada por las cúpulas que obedecen más a sus intereses que a los de los trabajadores y trabajadoras.
Como todo lo malo hay algo bueno: También ha servido para comprobar la dignidad de muchos trabajadores, para ver claramente la existencia de personas que luchan por sus derechos, para compartir experiencias con compañeros a los que se puede llamar Compañeros con mayúsculas. Compañeros con los que he coincidido como Sergio, Agustin, Ana, M Angels, Jose, Lucia, Ana, Robert, Encarna, Nelo, Sònia, Marc, Candi, Rosi, Ester, Gloria, Cristina, Alvaro, Maria José, Francesc, Ximo, Claudia, Maylin, Maria y muchísimos más.
La lucha ha sido y seguirá siendo el único camino. Si el acuerdo este es una basura, de no haber plantado cara, sería mucho peor, eso no debe cabernos duda alguna (y quien crea lo contrario puede ver el acuerdo decretado en Madrid).
29/03/2013
Carta abierta a las NNGG del PP de un docente valenciano. Enseñando a los "adoctrinados".
"Estimados" conmilitones de las NN.GG. del PP de Castellón.
Me dirijo a vosotros. Soy uno de esos profesores a los que pretendéis cazar en un renuncio, hablando más de la cuenta. De esos a los que despreciáis a muerte, porque, claro está, vosotros siempre habéis sido más de colegio de pago. Concretamente, en vuestro comunicado en la página web, se nota bien poco el colegio de pago, pero sí las faltas de ortografía y gramática.
De todas formas, no es mi intención daros lecciones de nada. Ni las necesitáis ni las merecéis, esas lecciones las reservo para los alumnos que tengan el honor de soportar mis clases de Geografía e Historia. El motivo de mi misiva es otro muy distinto.
En primer lugar, a los que os han dado la orden de iniciar esa campaña –porque a algunos podréis engañar, pero, desde luego, a mí no- deberíais pedirles que no os dejen retratados como unos auténticos analfabetos funcionales. Si consultáis el diccionario de la RAE, doctrina es una enseñanza que se da a una persona sobre una materia determinada, en su definición primera. Palabra que, por cierto, viene de la misma que docente, que significa enseñante. Por lo tanto, si cogemos como acepción dicha palabra, todos los docentes damos doctrina de algo, por tanto, “adoctrinamos”.
Pero si, por el contrario, cogemos su tercer significado, la palabra doctrina revela que se trata de un “conjunto de ideas de una teoría o creencia”. En ese caso, si ustedes se han leído una coma de la legislación educativa española, cosa que dudo, comprenderán que la única doctrina convertida en asignatura del currículo, en virtud de la legislación vigente, es la “Religión Católica”, doctrina impartida como asignatura voluntaria, mal que les pese (y mal que nos pese a otros su existencia en centros escolares).
De todas formas, atendiendo a la legislación vigente, el artículo 23 de la LOE indica claramente que los objetivos de la Educación Secundaria son formar a personas críticas, en valores, con conocimiento crítico y científico, en lugar de borregos.
Art. 23.a. Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.
Precisamente es eso lo que deberíamos autorreprocharnos como docentes: no haber hecho bien esa tarea durante estos años o no haberla realizado completamente, porque, desde luego, si lo hubiéramos hecho, vosotros y vuestro partido no emitiríais “doctrina” de cómo hacer el trabajo de los profesores. Muy al contrario, estaríais quejándoos de la mala suerte de vuestros líderes por estar en la oposición o en la cárcel, por la ruina y el exterminio económico de Valencia. Si los docentes “medio adoctrinásemos” en la forma que vuestros comunicados indican, vuestros jefes no estarían al frente del Gobierno de España ni del Gobierno de la Generalitat Valenciana ni pisarían un despacho que no fuera el de un juez.
Lo que vosotros hacéis es llenar todo de basura y podredumbre, esa es vuestra bien retribuida labor, cuestionando el trabajo del profesorado de la Escuela Pública. Nos detestáis. Vuestros líderes siempre lo han hecho, por eso han dicho públicamente que éramos gilipollas y que tenían que “rematarnos”, como hacían algunos en 1939 con los maestros de la República, que los remataban en las tapias del cementerio.
Ahora queréis iniciar una “caza de brujas” contra nosotros, porque detestáis la Educación Pública, porque sabéis que, conforme mayor sea el nivel cultural de las personas con las que trabajamos, más difícil os será seguir estafando, mintiendo y engañando a la población. Vosotros preferís un pueblo inculto, un pueblo donde el saber solo se tenga en vuestros colegios de pago, de élite, para que sea un privilegio para unos pocos como vosotros. Aunque hablar de élite y de vosotros sea un oxímoron de libro.
Nos habéis insultado, habéis negado nuestro derecho a opinar y nuestra libertad de cátedra. Esa que sí le concedéis a una profesora, claro está, de la enseñanza privada y de vuestra cuerda, que opina que hay que dejarse violar y no abortar porque es “voluntad de Dios”. Seguramente, de ser vuestras hijas o vuestras madres a las que violaran, no tardaríais en coger cita en una clínica abortista, por mucho que respetéis la libertad de cátedra en ese caso. “Haz lo que yo digo pero no lo que yo haga”, ese siempre ha sido vuestro lema. Por eso pedís neutralidad a los profesores de centros públicos, esa que no tienen los centros concertados que tanto os gustan, donde incluso se omite parte del temario de Filosofía sin que actúe la inspección educativa, donde se inculca con fervor una doctrina religiosa y política, esa que vosotros profesáis.
Me dirijo a vosotros. Soy uno de esos profesores a los que pretendéis cazar en un renuncio, hablando más de la cuenta. De esos a los que despreciáis a muerte, porque, claro está, vosotros siempre habéis sido más de colegio de pago. Concretamente, en vuestro comunicado en la página web, se nota bien poco el colegio de pago, pero sí las faltas de ortografía y gramática.
De todas formas, no es mi intención daros lecciones de nada. Ni las necesitáis ni las merecéis, esas lecciones las reservo para los alumnos que tengan el honor de soportar mis clases de Geografía e Historia. El motivo de mi misiva es otro muy distinto.
En primer lugar, a los que os han dado la orden de iniciar esa campaña –porque a algunos podréis engañar, pero, desde luego, a mí no- deberíais pedirles que no os dejen retratados como unos auténticos analfabetos funcionales. Si consultáis el diccionario de la RAE, doctrina es una enseñanza que se da a una persona sobre una materia determinada, en su definición primera. Palabra que, por cierto, viene de la misma que docente, que significa enseñante. Por lo tanto, si cogemos como acepción dicha palabra, todos los docentes damos doctrina de algo, por tanto, “adoctrinamos”.
Pero si, por el contrario, cogemos su tercer significado, la palabra doctrina revela que se trata de un “conjunto de ideas de una teoría o creencia”. En ese caso, si ustedes se han leído una coma de la legislación educativa española, cosa que dudo, comprenderán que la única doctrina convertida en asignatura del currículo, en virtud de la legislación vigente, es la “Religión Católica”, doctrina impartida como asignatura voluntaria, mal que les pese (y mal que nos pese a otros su existencia en centros escolares).
De todas formas, atendiendo a la legislación vigente, el artículo 23 de la LOE indica claramente que los objetivos de la Educación Secundaria son formar a personas críticas, en valores, con conocimiento crítico y científico, en lugar de borregos.
Art. 23.a. Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.
Precisamente es eso lo que deberíamos autorreprocharnos como docentes: no haber hecho bien esa tarea durante estos años o no haberla realizado completamente, porque, desde luego, si lo hubiéramos hecho, vosotros y vuestro partido no emitiríais “doctrina” de cómo hacer el trabajo de los profesores. Muy al contrario, estaríais quejándoos de la mala suerte de vuestros líderes por estar en la oposición o en la cárcel, por la ruina y el exterminio económico de Valencia. Si los docentes “medio adoctrinásemos” en la forma que vuestros comunicados indican, vuestros jefes no estarían al frente del Gobierno de España ni del Gobierno de la Generalitat Valenciana ni pisarían un despacho que no fuera el de un juez.
Lo que vosotros hacéis es llenar todo de basura y podredumbre, esa es vuestra bien retribuida labor, cuestionando el trabajo del profesorado de la Escuela Pública. Nos detestáis. Vuestros líderes siempre lo han hecho, por eso han dicho públicamente que éramos gilipollas y que tenían que “rematarnos”, como hacían algunos en 1939 con los maestros de la República, que los remataban en las tapias del cementerio.
Ahora queréis iniciar una “caza de brujas” contra nosotros, porque detestáis la Educación Pública, porque sabéis que, conforme mayor sea el nivel cultural de las personas con las que trabajamos, más difícil os será seguir estafando, mintiendo y engañando a la población. Vosotros preferís un pueblo inculto, un pueblo donde el saber solo se tenga en vuestros colegios de pago, de élite, para que sea un privilegio para unos pocos como vosotros. Aunque hablar de élite y de vosotros sea un oxímoron de libro.
Nos habéis insultado, habéis negado nuestro derecho a opinar y nuestra libertad de cátedra. Esa que sí le concedéis a una profesora, claro está, de la enseñanza privada y de vuestra cuerda, que opina que hay que dejarse violar y no abortar porque es “voluntad de Dios”. Seguramente, de ser vuestras hijas o vuestras madres a las que violaran, no tardaríais en coger cita en una clínica abortista, por mucho que respetéis la libertad de cátedra en ese caso. “Haz lo que yo digo pero no lo que yo haga”, ese siempre ha sido vuestro lema. Por eso pedís neutralidad a los profesores de centros públicos, esa que no tienen los centros concertados que tanto os gustan, donde incluso se omite parte del temario de Filosofía sin que actúe la inspección educativa, donde se inculca con fervor una doctrina religiosa y política, esa que vosotros profesáis.
¡No me da la gana ser neutral! Ya mismo podéis denunciarme.
No puedo ser neutral y cómplice de vuestras tropelías. No puedo ser neutral
cuando el anterior gobierno y vosotros dejábais y dejáis en la calle a miles de familias, tirándolas
de sus casas. Cuando condenáis a esos mismos jóvenes, a los que doy
conocimientos, a un futuro de mierda, mientras vosotros nos atacáis por orden
de vuestros superiores para poder en el futuro vivir de la teta pública y a
costa de todos nosotros.
Y menos, cuando tenéis la indecencia de fomentar la existencia de “chivatos y delatores en los centros”, modelo este copiado de regímenes de infausto recuerdo, como el nazi y el fascista. Comportándoos de esa forma como auténticos nazis y fascistas. ¿Qué será lo siguiente? ¿Llamar abiertamente a vuestros amigos de España 2000 o a vuestros militantes para que apaleen a profesores en la puerta de las escuelas públicas?
Desde luego, como docente vocacional, la mejor forma de combatiros es seguir trabajando, si es que vuestros jefes, los que desde la Consellería de Educación - como muchos tememos- os han dado la orden de perseguirnos, nos dejan hacer nuestro trabajo. Seguir trabajando para formar a adolescentes críticos, sean de izquierdas o sean de derechas, eso ya lo decidirán ellos con el paso del tiempo. Pero personas formadas, con cultura, para ser capaces de ver lo que esconden vuestras oscuras intenciones. Que jamás tengan que besar la mano del señorito para tener un buen trabajo o llegar a ser lo que se propongan.
Y este docente, fuera de su horario laboral, ya se ocupará al 120% de combatiros. De pelear contra gente como vosotros, de luchar contra las políticas de hambre y miseria que aplicáis, de denunciar la podredumbre que os ahoga y por la cual vomitáis odio, porque somos cada vez más los que no tragamos con vuestra basura doctrinaria. De parar desahucios, de hacer escrache si es preciso con los compañeros de Stop Desahucios, de participar en las protestas que me dé la gana y de tener las ideas que defiendo. Desde luego mucho más válidas y decentes que las que esconde vuestra “caza de brujas” con rancio sabor a fascismo, ese del que nunca os habéis podido separar, porque forma parte de vuestro ADN y lo demostráis con vuestros actos y declaraciones.
Me despido con unas citas que, seguramente, vienen bien para la ocasión. De esas que no os enseñan en los colegios de pago ni en los mítines cuando actuáis de palmeros de vuestros lideres cósmicos.
“El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el de la tiranía está en mantenerlas ignorantes” Robespierre
"Estudiar sin pensar es tan inútil como pensar sin estudiar". Confucio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






