14 mar. 2010

Hace sólo 6 años....

Era un día frío y triste. Pero a mi me pareció un día que empezó con dudas, y terminó con una enorme alegría. Recuerdo que ese día estuve de interventor del Partido Socialista Obrero Español, y la sensación era que estaba votando más gente de lo que era habitual, cosa que suele ser una buena señal para la izquierda. A las 20,00 de la tarde, cuando cerramos la mesa electoral en la Casa de la Cultura, vino una compañera a decirnos algo que empezaba a augurar el cambio: "El sondeo de TVE nos da la victoria". En ese momento no pude dejar de empezar a esbozar una sonrisa que acabaría siendo una enorme sonrisa: el sueño de un país gobernado por un presidente socialista, finalizado en 1996, podía ser una realidad nuevamente.

A las diez de la noche la tele de la Casa de la Cultura daba la buena nueva, Pepiño Blanco salía en Telecinco, y dejaba caer una frase que haría que yo estallara de alegría. Si mal no recuerdo, era algo asi, CON LOS DATOS ACTUALES, PUEDO DECIR QUE EL PARTIDO SOCIALISTA HA GANADO LAS ELECCIONES GENERALES Y SE ENCUENTRA EN CONDICIONES DE ASUMIR EL GOBIERNO DE ESPAÑA PARA LOS PROXIMOS CUATRO AÑOS.

Estallé, sabía que el dolor de los atentados nos recomendaba prudencia, pero en ese momento, no pude hacer otra cosa que abrazar a una amiga del PSOE que estaba alli y decir, POR FIN. Algo nuevo, un tiempo de esperanza. Esa noche, tras una celebración austera, por respeto a los fallecidos tres dias antes, me fui a la cama pensando que al levantarme, me levantaría y al ver el amenecer pensaría que nacía una nueva época, un país mejor, un país más justo, un país más próspero, en definitiva, UNA ESPAÑA MEJOR, como rezaba el slogan socialista para esas elecciones.

Un mes despúes Rodriguez Zapatero era investido presidente. Su primera medida, retirada de tropas de Irak, derogación de la LOCE y subida de becas. Empezaba muy bien el nuevo Gobierno. La sensación era en todo momento de esperanza.

Pero de la esperanza pasaron los meses... Esa esperanza era ya una rutina ante lo que el Gobierno hacía. Ciertamente la primera legislatura, se hicieron cosas con las que estoy de acuerdo, concesión de derechos a los homosexuales, ley de Dependencia... y cosas con las que podia estar de acuerdo y empiezo a estar menos de acuerdo, Ley de Educación, política de I+D...

Y entonces, abri los ojos. Llegaron las elecciones de 2008 y tras volver a ganarlas el PSOE, empece a discrepar, empecé a no estar de acuerdo con cosas que se estaban haciendo. A no estar de acuerdo con la gestión, o más bien la ausencia de gestión de la crisis, a estar en contra de su ocultación, a estar en contra de determinadas medidas populistas que traían pan para hoy y hambre para mañana. Quiza en parte se pudo deber a una reflexión interna y personal, a un giro hacia posturas liberal-progresistas en materia económica por mi parte, quiza a una cierta desilusión al ver que el PSOE externamente propugnaba unos valores, igualdad, justicia, libertad, etc, que a la hora de la verdad, no se autoaplica en su organización interna, sobre todo en el caso del PSPV. Un partido que no sólo lleva perdiendo elecciones cada vez de forma más contundente, sino que no sabe ser alternativa de gobierno a un PP Valenciano desecho por casos de corrupción, pues no tienen claro en ocasiones ni que son, ni que quieren hacer, ni a donde van.

Además la asistencia a una manifestación pro-nacionalista en Alicante en abril de 2008, la subida por mi parte al País Vasco en marzo de 2009 para ayudar al PSE en las mesas electorales de un pueblo abertzale, y la participación en una Trobada de Escoles en Valencià, determinaron en mi también un viraje con respecto a los nacionalismos. De ser más bien defensor del mal llamado "Proceso de Paz" a mostrarme escéptico con este, de ser condescendiente con el nacionalismo catalán y vasco a tener suspicacias hacia ellos, hasta llegar a un rechazo de esas ideologías por la falta de respeto por quien discrepa con ellas y la ausencia de limites morales que tienen para lograr imponerse e imponer su criterio.

Y tras comprender que no podía ser hipócrita, que no podía aceptar y defender cosas con las que no estaba de acuerdo, que desde dentro del PSOE no iba a cambiar a todo un PSOE hipnotizado por Zapatero y por sus "súbditos", tras entender que ese PSOE era totalmente diferente a aquel que ganó las elecciones en 2004 y sobre todo a aquel PSOE que modernizó España con Felipe Gonzalez; tras muchas vacilaciones, mucha reflexión y mucha duda, decidí tomar una dolorosa decisión, dejar de dar mi apoyo al PSOE, presentando por escrito al PSPV y al PSOE mi baja. Una decisión dificil, pero que era indemorable.

Hoy se cumplen 6 años de aquel día. Parece que fue ayer.... parece que ha pasado mucho tiempo.

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