15 jul. 2016

Odio en la red: Cuando el linchamiento y el acoso se disfrazan de justicia

Es de las pocas veces que me gustaría que una de las cosas escritas por mi tuviese una difusión masiva. Si es así es porque, quiénes tenían la obligación de poner un poco de cordura en este tema, con brillantes excepciones con la de Juan Soto Ivars, no solo no lo han hecho, sino que han preferido unirse a la ola de sensacionalismo, cuando no de llamadas e incitaciones directas al linchamiento: Estoy hablando de la prensa, obviamente. Y de muchos periodistas, alguno de los cuales, hace tiempo que perdieron tal nombre para ser unos simples juntaletras al servicio de los intereses de su empresa, pasándose por la piedra toda ética y responsabilidad.

Hace unos días falleció un torero mientras se enfrentaba a un toro. Y esta vez, ganó el toro. De la misma forma que los espectadores celebran la muerte del toro, otros consideraron (podemos debatir si es ético o no) celebrar que esta vez la corrida fue ganada por el toro, y no por el torero. Debatamos lo que debatamos, hablamos de sentimientos. Y en este sentido, hay mucho hipócrita y mucho moralista que está, como dice el refrán, al plato y a las tajadas. Muchos de los que se quejaban de que hubiera gente que se alegrase de la muerte del torero, hicieron lo mismo cuando murió Chavez, cuando murió Zerolo o Muriel Casals. Pondré solo dos ejemplos.






Cuando el sábado ví el mensaje de Vicent Belenguer Santos, la primera reacción fue de rechazo. ¿Cómo se podía decir semejante burrada? Pero después, ante la marabunta, y viendo como crecía, reflexioné fríamente. La publicación era de Facebook, donde se supone que solo lo pueden visionar los amigos del susodicho, lo que me lleva a pensar que lo hizo alguien a modo de venganza personal. Pero cuando ví que periodistas empezaban a publicar su nombre y su trabajo, difundiendo incluso falsamente que trabajaba en Valencia -algo que yo había investigado y sabía que no era así- estaba alucinando ante lo que se estaba cociendo. Mensajes llamando al fusilamiento, a matarlo, a darle una paliza, aparte de pedir su destitución como docente, primero a Valencia, luego a Cataluña, y luego no se sabe muy bien aquí. El odio, el deseo de linchamiento, el gusto por la sangre y la peor calaña reaccionaria, se juntaban en las redes, donde, a quien osaba intentar pedir algo de sentido común, se le respondía con insultos de todo tipo.

 

Israel Cuchillo, periodista de ABC Toros, sin ética ni la más mínima decencia periodística, que inicia el linchamiento en la red contra el maestro Vicent Belenguer.

Puestos a graduar el daño: el tal Vicent Belenguer podía haber ofendido, sin buscarlo, a los familiares. Pero ¿y la gente que estaba difundiendo sus datos, sus fotos, o incluso sus fotos con terceras personas?¿Y quiénes difundieron su teléfono e incluso el domicilio de sus familiares?¿Acaso no son más dañinos o lesivas esas actitudes?¿Pedir el asesinato de alguien está justificado en base a que la prensa lo haya condenado y lapidado? Según un grupo de profesores de Facebook, informaban que el tal Vicent había recibido, no él, sino sus padres, multitud de llamadas con amenazas de muerte a él y a toda su familia. Algo, que por cierto, también denunciaba el rapero Pablo Hasel en su cuenta de Twitter. 



Amenazas denunciadas por Pablo Hasel tras publicar EL MUNDO, ABC y La Razón sus tweets

 Ni siquiera se contrastó donde trabajaba, o como se comprobó después, que no trabajaba. Da igual. Abierta la campaña de linchamiento, ya se encarga la turba justiciera de la red, amparada en odio irracional y en el anonimato en buscar otras formas de "joder" al citado maestro: Hay que hundirle.

 


Dos días después, el linchamiento inmisericorde se ceba con una trabajadora de la Sanidad. Esta vez, la chica publica un comentario que, tengo mis dudas, si pudiese ser calificado de delito, porque es una reflexión que hace sin ofender a los familiares y sin usar palabras subidas de tono.




Azuzados ya por el clima de Inquisición y sangre de las redes sociales, un abogado decide publicar la foto de esta chica, y cuentas vinculadas a toreros, foros de la Guardia Civil, empresarios ganaderos, fundaciones taurinas y la Fundación Toro de Lidia, de la que hablaré después, empiezan a rular la foto de la joven enfermera, con datos de su Hospital y lugar de trabajo, junto a su cara. Algunos llegan a publicar la planta, es decir, el lugar donde algún colgado dispuesto a llevar sus amenazas hasta el final, pueda localizar a la chica. Y el panfleto OKDiario, de la mano de su periodista, Juanan Jiménez, y LA RAZÓN, deciden publicar la noticia con la cara y los datos del hospital donde trabaja la enfermera. ¿En algún momento alguien de la prensa ha dicho algo de la barbaridad que se estaba desatando? No, por supuesto que no. Tanto es así que una "periodista", ya conocida por sus posiciones ultras y enferma de odio, daba más carnaza a la turba linchadora, publicando el nuevo Facebook de la enfermera (por si algún exaltado no había podido amenazarla de muerte, que tuviese la oportunidad). 


 

Periodista de LA RAZÓN, Almudena Negro, facilitando el nuevo Facebook de la enfermera

En todo esto, la Fundación Toro de Lidia, fundación bien subvencionada, formada por millonarios empresarios ganaderos que son regados anualmente con subvenciones europeas y nacionales, encargada de defender la tauromaquia, es decir, el negocio del que viven (entre sus miembros hay importantes terratenientes históricos) y que, incluso, presiona para que el Constitucional derogue la decisión del Parlament de Catalunya de 2010, está teniendo un papel de catalizador del odio de las redes. Su llamamiento a que se difundan y se espíe a la gente, para ellos poder denunciar, a modo de Gestapo ideológica (Puedes consultarlas aquí), está provocando situaciones esperpénticas como que gente que, previamente ha buscado la provocación contra los contrarios a la tauromaquia, acaben denunciando "insultos al toreo", que la FTL da por buenos


Y es que la FTL se juega muchos millones de dinerito para cuatro ricachones que se hacen de oro con el execrable espectáculo taurino. Y aprovechando el filón, desacreditar a los contrarios a los toros y ponerle en la picota, acusándolos de violentos. Todo ello, con el patrocinio de las Fuerzas de Seguridad del Estado, las mismas que, en ningún momento han sido capaces de proteger de las furibundas llamadas al odio y al linchamiento a las personas que eran expuestas. Nadie, absolutamente nadie de la Justicia o de la Policía, ha salido a llamar a la calma o a indicar que publicar datos de domicilio o de lugar de trabajo de personas podría incurrir también en delito. Tampoco la prensa, que en lugar de poner paz, colaboró y encendió la llama del odio y el enfrentamiento

Quizá eres una de las personas que lo hizo. También lo hizo un vecino mío cuyos comentarios verbales, sin embargo, de publicarlos en redes sociales, le llevarían al Juzgado, y sin embargo compartió en su muro de Facebook una petición para cesar al profesor. ¿Alguien se ha planteado que esas personas no estaban en su lugar de trabajo?¿Alguna vez se han quejado los pacientes y padres de ambos?¿Se ha pedido su opinión?¿Se les ha concedido la posibilidad de defenderse o de alegar? ¿De verdad nos creemos capaces de juzgar cómo trabaja una persona en base a una publicación en las redes sociales?¿Acaso quienes piden su expulsión y llaman a "pegarles un tiro en la nuca" son mejores y están más capacitados que ellos? NO.


Puede ser éticamente reprobable. Puede gustar más o desagradar más, pero aunque mostrar alegría por la muerte pueda ser poco ético, nunca debería ser delito. ¿Cuántos de los que hoy claman por ello se alegraron en el pasado de la muerte de otros? Legislar en base a sentimientos es la cosa más totalitaria y fascista que existe. Y defenderlo es directamente anteponer conceptos tan reaccionarios como el honor o la moral por encima de la libertad de pensamiento y expresión. Pretender una mordaza que impida la crítica a la Tauromaquia o a quiénes forman parte de ella, que es lo que en realidad se está buscando, es imponer una censura a la totalidad de la población, basándose en un respeto que, precisamente, los taurinos, con su actitud, han demostrado carecer de él.

Nos llenamos la boca con la libertad de expresión, pero enseguida queremos amordazar a quien dice lo que no nos gusta. Llama mucho la atención la indignación de comentarios contra el maestro y la enfermera, y sin embargo, lo poco que le ha importado a esa turba reaccionaria, protaurina, linchadora y sedienta de víctimas, que un Guardia Civil autor de violación no vaya a ser expulsado del cuerpo. Dice mucho de las prioridades y la cultura que defienden. De lo que les importa. Y de lo que no.

Como dijo Voltaire: "No estoy de acuerdo con su opinión, pero defenderé su derecho a decirla".

Me alegro si este artículo te hizo reflexionar y te pido que le des la más amplia difusión, por favor, pretendo realizar un ejercicio de pedagogía que, otros, debiendo hacerlo, han preferido no hacer. Gracias.





Llamadas al centro de trabajo de la enfermera y publicación de datos



Diego Ventura, torero: Atención a la frase "Nos obligan a seguir"



Miembro de un colectivo de extrema derecha difunde los datos del profesor





Antonio Burgos, animando al linchamiento. Periodistas de ABC conocido por declaraciones polémicas e insultantes contra mujeres y homosexuales.







Foro Guardia Civil, un guardia bastante deslenguado que ha llegado a retar por MD a gente a "pelearse" y a hostigar a gente a través de la red. No deja de sorprender que la denuncia haya sido iniciada por Alumnos de la Guardia Civil, a la que pertenecía el detenido por violación en Pamplona, de lo que, en su muro de Facebook no han comentado nada -pero si para quejarse de las declaraciones del citado Belenguer-. Prioridades.

3 comentarios:

  1. Reflexiona un poquito más y comprobarás que acabas de hacer lo mismo que estás criticando.

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  2. 1. Los espectadores NO celebran la muerte del toro (cometes el mismo error que criticas a los "periodistas")

    2. Libertad de expresión NO es libertad al insulto. Todos los derechos tienen límites, todos los derechos son sus límites.

    3. Criticas la demagogia y el sensacionalismo.. utilizando más demagogia y más sensacionalismo.
    Bada bum tssss

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  3. Exuperancio Aguirreturmendia Bengoechirrotuaga...17 jul. 2016 21:52:00

    Hola, Julian. Yo tengo que decir que no me gustan los toros pero no soy antitaurino... Con el tema del tristemente famoso profesor Vicent Balaguer Santos y de la enfermera Paula Velasco Barragán, voy a decirte una cosa... Ambas frases son desafortunadas, hasta gente antitaurina ha dicho que son burradas lo que han escrito, con lo cual poco que decir... Y sobre la campaña de recogidas de firmas o ese linchamiento como dice usted, mira, no me gusta el "Ojo por ojo y diente por diente", pero quizás esta es la primera vez que no esta mal que los que les gusta atacar por internet escribiendo semejantes burradas, prueben esta vez de su propia medicina. Seguro que no les hace gracia verse en el punto de mira por tanto acoso (incluso pidiéndoles que les echen del trabajo...). Espero que la próxima vez que pongan un escrito, midan antes las consecuencias que puedan tener... Y ojo, no hablo de censura, sino de moderación... Que muchas veces pienso que no estaría mal regular a veces las redes sociales... Quizás el caso del torero ha sido para muchos la gota que ha colmado el vaso (por ejemplo, en el accidente de Santiago, alguno decía que solo han muerto de La Coruña, o cuando el piloto estrello el avión en los Alpes que decían bueno iban solo catalanes, y así más casos...) Creo que a veces Twitter es una herramienta buena para medir la estupidez de la gente... Y por cierto, una aclaración yo soy de Pamplona, y primero, en el twitter de la guardia civil si que aparece un comentario que se si demuestra que esta implicado se le expulsa, pero le aviso, ojo que ahora no está tan claro que hubiera violación, que es un rumor que se esta empezando a extender por Pamplona... Saludos, y perdón por el latazo...

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