Antes de empezar, quería aprovechar para agradecer muchos mensajes que me llegaron tras publicar la carta dirigida a los trabajadores de la estiba (podéis leerla pinchando aquí). Algunos mensajes eran muy emotivos y sentidos. Tuve claro desde el primer momento en qué trinchera debía posicionarme, no necesité demasiado, porque el modus operandi era el mismo de siempre: Con controladores, con los mineros (a quiénes, injustamente, la mayoría ha olvidado mientras este mismo Gobierno les exterminaba), con los profesores o los barrenderos de Málaga. En cuanto se ataca por la prensa a un colectivo de trabajadores, hay algo detrás, y siempre huele mal. Muy mal.
Pero este texto, a diferencia del anterior, no busca ser un documento para que los estibadores sepan que hay gente fuera del puerto que, sin tener nada que ver con la estiba ni la dársena, ni tener muchos conocidos estibadores, les apoya y respalda. Tampoco es un texto que busca tocar la cabeza y el corazón de los estibadores para insuflarles fuerza para luchar. Eso ya no es necesario, hace un mes cuando escribí es posible, hoy no : Son muchos colectivos los que apoyan a los estibadores y lucharán hasta el final. Eso que quede bien claro.
Con este texto quiero explicar el por qué les apoyo. No sé si voy a lograr convencerte o no, quizá tampoco es esa la pretensión de este texto, pero sí que puedas comprender el porqué muchos entendemos que en la batalla trabajadores de la estiba-Gobierno/JPMorgan hay algo más en juego que el puesto de trabajo de 6150 trabajadores. Y no vale ser neutral, hay que tomar partido.
La primera razón por la que les apoyo es por SOLIDARIDAD. La misma que con los mineros o los trabajadores de limpieza viaria de Madrid y Málaga. Solidaridad incluso penada: Si yo quisiera, libremente y por coherencia con mis ideas, hacer huelga por solidaridad con ellos, sería ilegal y podría ser despedido: Las huelgas de solidaridad eran ilegales con Franco, y son ilegales en democracia. Solidaridad porque cuando un colectivo lucha como ahora hacen los estibadores, los trabajadores de Renfe, las camareras de piso, los bomberos de Málaga y Tenerife, los trabajadores de Coca-Cola, hay que apoyarles, como cuando seamos nosotros, o tú que lees esto, el que tenga que hacer uso de la huelga. ¿Acaso la gente se piensa que se hace por gusto? La huelga es una herramienta del trabajador cuando se pisotean los derechos laborales o se quieren conquistar, que no se regalaron. La solidaridad se puede mostrar de muchas formas y es un arma con la que cuentan los débiles ante los poderosos.
La segunda es por generosidad: Han sido muchas las veces en las que en conflictos laborales que no les afectaban, se han posicionado a favor de los trabajadores de otros sectores. Se ha querido vender al colectivo de los estibadores como insolidario y que solo lucha por lo suyo, nada más lejos de la realidad. Ahí los tienes yendo masivamente a la huelga general en 2012 dos veces.O apoyando colectivamente en otras protestas, como esta de la huelga general de 2012.
O detallazos con otros colectivos en lucha, como este vídeo sobre los profesores interinos del País Valencià, que estamos luchando por la consolidación y por los compañeros a los que quieren despedir de Escuelas de Arte.
La tercera razón es por defender a un colectivo atacado sin piedad y de forma injusta: No hay derecho a toda la basura que la prensa ha lanzado, buscando que la población se pusiera en contra de los estibadores. Ya lo hicieron en su día con los mineros o los controladores, también lo hicieron contra los trabajadores de la Enseñanza Pública. Desde airear el salario, muchas veces falso e inflado, de los estibadores, hasta llegar a afirmar que los puestos de trabajo son hereditarios, algo que rápidamente queda desmentido cuando se consultauna convocatoria para trabajar de estibador, como esta del Puerto de Pasaia. Que haya un determinado número de estibadores portuarios con familiares que lo fueron se debe en muchos casos a la misma razón que hace que pase en otros trabajos (como la Policía o la minería) tengan una tasa parecida de familiares trabajando allí, sin que nadie se atreva a cuestionar la forma de acceso o trate de hablar de puestos hereditarios.
De los sueldos mejor ni hablamos. ¿Qué cobran mucho? ¿No deberíamos mejor hablar de quiénes cobran sueldos de miseria y buscar a los responsables? Los estibadores han peleado para tener ese sueldo. ¿Con qué derecho se lo quieren reducir un 61% y en tres años convertirles en trabajadores de la ETT que pueden ser despedidos?¿Acaso les pagarían ese salario si no hicieran ese trabajo? Basta con ver la tasa de accidentes laborales: Mayor número de accidentes laborales que de trabajadores en la estiba. ¿Ese es el privilegio?¿Cómo se pueden atrever a llamar así a trabajadores que descargan graneles de carbón y acaban con la cara más negra que un minero tras horas en la mina?
Para entender el porqué del ataque de los medios de comunicación a los estibadores hay que ver quién será el mayor beneficiado si los estibadores son convertidos en trabajadores precarios: El banco buitre JP Morgan, que está haciendo el agosto desde que se habló del decreto contra los estibadores, ante la previsión de aumento de beneficios a costa de los trabajadores. Tampoco es casual que una consejera delegada de Antena3 y la Sexta, AtresMedia, sea al mismo tiempo consejera del banco JP Morgan, lo que explicaría porque en la Sexta el trato contra los estibadores ha sido especialmente despiadado. Nada de esto es nuevo: pasó con los controladores, pasó con los mineros, y ha vuelto a pasar con los estibadores. La cuarta, y más importante razón, es porque son ejemplo de lucha: Estos días, a muchos nos han llegado sus mensajes, sus vídeos, sus proclamas, su "NI UN PASO ATRÁS" y lo pretendieran o no, ha ayudado a darnos fuerzas para luchar en un país que parece envuelto en la apatía y el conformismo. Han sido un revulsivo para quienes pensamos que hace falta plantar cara, que ya está bien de tragar y aguantar, de callar y esperar. Y eso que ellos, técnicamente, no han comenzado ni su lucha ni sus huelgas. Hemos visto su forma de actuar, su camaradería, su voluntad de hierro de no dejarse pisotear, su determinación, su valentía exigiendo que no hay negociación posible si no hay solución para todos, representado en su grito: O TODOS O NINGUNO, da igual fijo que eventual, da igual mayor que joven, da igual de gran puerto o de un puerto menor. Son una unidad, indestructible, pese a los intentos del Gobierno y la patronal de dividirles, algo de lo que muchos colectivos deberíamos tomar nota y apuntes en el puerto, porque no hay mayor debilidad que la desunión entre trabajadores ni mayor fortaleza que la unidad. Conocerles, conocer su trabajo, conocer como en tiempos de crisisllegaron a votar a mano alzada repartir el trabajo en el puerto antes que impedir que un solo compañero se quedase sin trabajo. Raro es el trabajador que, cuando les conoce más allá de las mentiras que lanzan los medios de comunicación, sienta una profunda admiración por ellos y por su lucha.
Pero hay una fundamental que no tiene nada que ver con los estibadores, una que determina los ataques brutales que está sufriendo el colectivo de trabajadores de la estiba: Una derrota de los estibadores, del sector más combativo históricamente junto a los mineros, será una derrota que sufriremos, tarde o temprano, cualquier colectivo de trabajadores. Ya pasó en 2010 con los controladores o en 2012 con los mineros, y a la vista de como han ido los acontecimientos, hay que ser muy corto de miras para no ver que si las empresas, el gran capital y el Gobierno pisotean a los estibadores, tarde o temprano, y me temo que más temprano que tarde, iremos muchos detrás. ¿Quién será el siguiente?¿Los profesores de la pública?¿Los médicos?¿Los transportistas que aun no tienen condiciones de semiesclavitud?¿Los empleados de grandes empresas industriales protegidos por convenios? Si fuesen capaces de derrotar a los estibadores, un sector al que Suárez, Felipe y Aznar intentaron ya aplastar y no lo consiguieron ¿por qué no se sentirían fuertes para hacerlo contra cualquier colectivo? Mientras que, al contrario, una victoria de los estibadores sería una victoria de toda la clase obrera del país, de cuello azul o cuello blanco, da igual. Una victoria de los estibadores, por ejemplo, haciendo que su presión paralizase el decreto que se vota el día 9 sería la mayor derrota política de este Gobierno en 6 años y de un Gobierno español en los últimos 37 años. Y aunque los estibadores no deberían fiarse ni de PSOE ni Ciudadanos, estos partidos, si votan en contra del Gobierno, no es por gusto o por convencimiento: Es porque la presión, la lucha y la unidad de los estibadores hacen que quieran apuntarse a caballo ganador y, de paso, desgastar al Gobierno, al mismo Gobierno que gobierna, no lo olvidemos, gracias al apoyo del PSOE y Ciudadanos.
Una victoria de los estibadores será una victoria moral para todos los trabajadores de este país, pero será también un acto que dará fuerzas a todos esos colectivos que estamos luchando contra la miseria y la precariedad que nos quieren imponer a sangre y fuego: Será una victoria para esos bomberos de Málaga y Tenerife, para los trabajadores de Coca-Cola en lucha, para los profesores interinos de Valencia o Andalucía, para los trabajadores de Central Lechera Asturiana, para Las Kellys. Cada colectivo recibirá fuerza pero, sobre todo, recibirá una enorme lección: Que la unidad, la disciplina, la no cesión y la solidaridad son las armas de las que disponemos los trabajadores, y con ellas, podemos obtener victorias contra enemigos poderosísimos. No olvidemos que una victoria de los estibadores sería la victoria de 6150 trabajadores organizados y combativos contra el Gobierno del capital, de los bancos, de la oligarquía y los poderosos. Sería toda una inyección de fuerza y moral, para todos.
¿Vamos a permitir quedarnos de brazos cruzados o mantenernos neutrales?Ni podemos ni debemos, por todo ello, este que escribe apoya a esos trabajadores de la estiba, su lucha, y sus reivindicaciones, hasta el final. Porque ya va siendo hora de decir basta. Porque ya va siendo hora de gritar, con ellos, ¡NI UN PASO ATRÁS!
JuliánJiménez, Profesor de Secundaria valenciano (@_ju1_) PD: Ayuda a la difusión de este textosi consideras que merece la pena: Compártelo en tus redes sociales y envíalo a tus contactos. Su difusión es totalmente libre.
Debería escribir esto para exigirte que renuncies a tus "privilegios" y recriminarte que eres de una "casta". Bueno, es lo que habría hecho si mi conciencia y mis principios vinieran dictados por un medio de comunicación, como muchos de los que hoy ladran sobre tus compañeros, cuando hace una semana, posiblemente, hasta desconocían a qué se dedicaba un estibador o cuánto cobraba. Pero, por desgracia, en este país, hablar de lo que no se sabe es habitual, basta ver cualquier tertulia televisiva.
Soy otro de esos privilegiados a los que no tardarán en criminalizar, incluso los mismos que hoy comparan vuestros sueldos con los de mi profesión, profesor. Creo recordar que fue el sábado cuando, al leer un artículo que hablaba de los beneficios de "liberalizar" -esa en aparente bonita palabra que esconde tanto sufrimiento- y de vuestros "privilegios laborales", me vino a la mente la lucha de los mineros o la campaña de acoso a los controladores aéreos. Siempre es el mismo sonsonete, no falla: "Sueldos, privilegios, casta, beneficios a la economía de liberalizar, prebendas". Da igual el colectivo de trabajadores, siempre hacen lo mismo, y lo más triste y lo que más duele es que siempre hay algunos que pican, unos por ignorancia, otros porque tienen una ideología antiobrera clara y definida.
No voy a molestarme ni siquiera en entrar en el debate del sueldo, porque ningún trabajador cobra más de lo que merece o produce, y más en un sistema capitalista. Y aunque convendría aclarar que algunos medios han llegado a inflar las cifras, especialmente la Sexta y Libertad Digital, que para algo son propiedad de bancos que se harán de oro con vuestro hundimiento, me niego a debatir de sueldos. Porque el debate lo lanzan los medios viciado. ¿Por qué no se habla de los millonarios beneficios de miles y miles de empresas mientras sus trabajadores cobran sueldos de miseria?¿Por qué no debatimos los sueldos más bajos y no los decentes, y hablamos de la conveniencia de subir los sueldos bajos? Pues porque para algunos es más cómodo fomentar la envidia y la insolidaridad: ¿Acaso a mi me subirán el sueldo si a ti te lo bajan un 60% como tiene previsto a hacer el Gobierno?¿Es posible que esos que ladran lo hagan porque piensen que van a ser beneficiados?¿O quizá por que lo que no se atreven a hacer con su jefe lo hacen con vosotros?
Y luego está el tema de la contratación, donde, con poquito que uno se informe, se da cuenta de la cantidad de medias verdades y mentiras que se leen, y que te incendian por dentro. Si no me equivoco, en el sector de la estiba, en lugar de tener el empresario toda la capacidad para contratar, los trabajadores tienen voz y voto en esa contratación. Cosa que se debe a conquistas arrancadas en el pasado, incluso en plena dictadura y posdictadura, debido a las condiciones de vuestro trabajo, con una altísima tasa de accidentes laborales. De esta forma, en caso de discapacidad o muerte, la familia del trabajador sabía que la muerte o incapacidad no suponía la entrada en la miseria. ¿En serio hay gente de "izquierdas" quejándose de que unos trabajadores hayan sido tan valientes de arrancar a la patronal y democratizar la contratación en una empresa en vez de dejar todo el poder al empresario?
Privilegiado, privilegiado, privilegiado, no dejarás de escucharlo. De muchos que solo repiten lo que dice la prensa. ¡Me ponen enfermo! ¿Privilegiado?¿Dónde está el privilegio de cobrar un sueldo por trabajar?¿Son privilegiados los camareros por cobrar 700€ en vez de pagarles un plato de lentejas?¿Es privilegiado un profesor, que forma a todas las profesiones, por cobrar un sueldo?¿Qué esperan?¿Es un estibador privilegiado?¿Privilegio es contabilizar casi 56 accidentes laborales de gravedad en 2016 en la estiba?¿La muerte de un estibador en Barcelona y otro en Valencia hace menos de 6 meses también es privilegio?¿Tener que estar disponible para ir a descargar barcos es también un privilegio?¿Cuándo permitimos que los derechos se convirtieran en privilegios sin serlo?¿Por qué sigue colando mientras la patronal, los bancos, y las grandes empresas, repletas de verdaderos privilegiados, se convierten en "emprendedores"?¿Por qué dejamos que manejen el lenguaje ellos?
Lo que verdaderamente está en juego es un ERE encubierto y una precarización brutal. Donde, como siempre, grandes empresas y bancos, los mismos que controlan esos medios de comunicación que os insultan y os criminalizan, sacarán tajada y beneficio (ellos lo llaman "beneficiará a la economía española"). Como cuando privatizaron la luz, basta comprobar ahora cual ha sido el beneficio y para quiénes. Para los de siempre. Convertir la estiba en un sector precario más, con sueldos de mierda, condiciones laborales de mierda, pero ingentes y multimillonarios beneficios para esas empresas y bancos. Bajar el sueldo un 61% como quieren hacer con vosotros solo puede calificarse de una forma: TERRORISMO EMPRESARIAL.
Por eso, y aunque quizá estas lineas quizá no te aporten mucho, quiero que sepas que no estás solo, ni tú ni tus compañeros. Tras informarme de lo que te he expuesto arriba, tras contrastar, tras comprobar, lo tengo muy claro: Apoyo total a cada una de vuestras decisiones en la lucha por vuestros puestos de trabajo. Es lo que deberíamos hacer todos. Como los mineros en el pasado, no se consiguen los derechos que aun mantenemos mamando en el bar y llorando, tampoco quejándonos en Internet. Siempre se consiguieron con la lucha obrera, siempre. Esa que parece que algunos han olvidado, creyéndose de una clase media a la que jamás van a pertenecer. El primer pensamiento al ver la asamblea y los gritos de lucha al final de una de vuestras asambleas fue: ¡Así sí, joder!¡Así, sí! ¡Estos son de los míos!
No puedo irme a la huelga con vosotros -las huelgas de solidaridad las ilegalizaron en democracia, como antes lo estaban-. Ni colaborar físicamente. Eso os toca a vosotros y a vuestro sindicato, curtido y combativo, la CEEP o "La Coordinadora", que bien está sabiendo jugar con los tiempos. Pero si de alguna forma puedo mostrar esa solidaridad que deberíamos tener todo trabajador con cualquier colectivo que lucha, que pelea por sus derechos, que dice "Basta ya", valga esta carta abierta que te dirijo como muestra de ello. Al menos que te quede claro que también tenéis a gente que os apoya, que defiende vuestra lucha y que no va a criminalizaros por ello. ¿No hemos dicho que Gobierno y patronal, al bajar el sueldo un 61%, comete una salvaje agresión? Pues ante una agresión así, cualquier colectivo optaría por la lucha, por defenderse, por pelear y por ir "a muerte" por su pan y el de los suyos.
Y eso es, además, lo que más me gusta de vosotros. Nada de recogida de firmas, ni sentadas, ni peticiones "por favor" al Gobierno, ni acomplejarse por los insultos de los voceros del capital en la prensa. Firmeza, seriedad, disciplina y clase obrera organizada, dispuesta a todo por luchar por lo suyo. Que es como debería ser. Otro gallo cantaría si todos los trabajadores tomásemos ejemplo de vosotros, no estaríamos aguantando lo que estamos aguantando. Otro gallo cantaría si entendiéramos que no es delito, sino obligación moral, responder a los ataques cuando se nos trata de aplastar.
Mucho ánimo en vuestra lucha, mucha fuerza y ¡ni un paso atrás!. De un trabajador comunista que os respeta y valora vuestra lucha, por conciencia de clase, por solidaridad y por coherencia con las ideas que defiendo.
¡Qué viva la lucha de los estibadores! ¡Qué viva la lucha de la clase obrera! ¡Abajo la patronal y el Gobierno, abajo sus lacayos a sueldo! ¡Ni un paso atrás!
PD: Dejo aquí este vídeo, explica, con mucha claridad, el conflicto de los estibadores.
Posiblemente, hoy pocos desconozcan qué es Alsasua (su nombre oficial, Altsasu). Es posible que algunos sean incapaces de situarla en un mapa; también es probable que muchos la sitúen en la Comunidad Autónoma Vasca y no en la Navarra a la que pertenece. Pero un mes y medio después de una campaña machacona y coordinada en los medios de comunicación se ha puesto a Alsasua en el mapa, o, mejor dicho en la diana. En una diana de odio, rencor y resentimiento, aderezado de medias verdades, de mentiras completas, de datos totalmente silenciados, de imágenes entrecortadas, de ausencia de contexto, creando el clima propicio para que sobre la pequeña villa navarra se descargue un odio mortal: Un odio con el aroma a la cuneta que Alsasua tuvo el terrible honor de padecer en el pasado. Este escrito intenta aportar un pequeño grano de arena en el otro plato de la balanza.
Antes de iniciar este texto he de añadir, a modo casi de autojustificación, que no resido ni soy vecino de dicha villa navarra. Vivo a casi un millar de kilómetros de ella. Tuve el placer de visitarla hace solo una semana, de pasear por sus calles, de comprobar que el relato de los medios de comunicación no se correspondía en nada con la realidad altsasuarra: En Alsasua no se respira odio a cada esquina, ni te fustigan por ser foráneo, tampoco por usar "Che" en vez de "Aupa". Es más bien un pueblo más de la comarca de la Sakana, deseoso de no tener que sufrir a falsos periodistas que montan shows enlatados para mostrar en el magazine de la mañana, ni que sea nombrado como ejemplo de comienzo del infierno en la tierra en las tertulias de las TV más ultraderechistas. Celoso de su privacidad, hastiado de ser insultado y denigrado, orgulloso de su cultura que trata combinar estras cosas ante una crisis que desangra la zona. Un pueblo también agotado de la soberbia vestida de uniforme. El 15 de octubre, durante unas fiestas locales, en el Bar Koxka, hubo una tangana entre varias personas. Hasta aquí, nada que no pueda ser similar con otros pueblos de la geografía penínsular -e incluso me atrevería a decir que se escuchan y ocurren cosas peores en otros lugares-. La diferencia: Alsasua es un pueblo con un historial de combatividad y lucha, rabiosamente nacionalista y con poca simpatía por la Guardia Civil. Y algunos de los implicados en la trifulca, la única versión que se ha escuchado, eran dos miembros de la Guardia Civil. Pero lo diferente fue, desde el primer día, el tratamiento mediático al caso: Cada vez eran más los que habían atacado a los guardias y sus parejas, solo se escuchaba la versión de estos y su pareja, sorprendentemente curada el día siguiente para disparar cientos de tweets en la red. Pero, sobre todo, lo que a algunos, fuera de Alsasua, nos empezó a mosquear el día después del incidente es que, rápidamente, medios españoles empezasen a calificar el incidente de "terrorismo". ¿Terrorismo?¿Una pelea de bar?¿Nos estamos volviendo locos? A partir de ahí, muchos empezamos a dudar, ese terrible delito, de la versión oficial de la Guardia Civil. ¿Cómo en una pelea de 4 contra supuestos 60 -se llegó a decir 70- solo se había resuelto con un esguince de tobillo?¿Cómo es que una de las agredidas estaba tan tranquila twitteando si tan brutal era la paliza como narraban todos los medios?¿Qué no nos estaban contando de todo aquello? Cualquier persona que haya tenido la desgracia de ver una pelea multitudinaria sabe que bastan 10 personas para generar lesiones graves a 4 personas indefensas. Hablando en plata: Si fuese cierta una "brutal paliza" y planificada contra 4 personas por parte de 50 personas (y más en un pueblo y en fiestas) debería haber personas heridas de diversa consideración, no un herido leve y leves contusiones. Digo grave delito de dudar de la versión oficial porque algunos sufrimos amenazas de muerte, insultos, acusaciones de proetarras y de "insultar a las víctimas del terrorismo" por el simple hecho de dudar, señores, dudar, de la versión de la Guardia Civil. Hicimos algunos temerarios bien en dudar, porque gran parte de los datos se han ocultado deliberadamente a la opinión pública, fomentando el linchamiento contra Alsasua y sus vecinos: ¿Por qué no se explicaron la generación de tensiones previas innecesarias de uno de Guardias Civiles, imponiendo una procesión típica del sur de España, inexistente en Alsasua?¿Por qué se omitió que una de las novias presuntamente mordió a varias personas, como se afirma según los vecinos y el informe de la Policía Foral?¿Por qué se ha ocultado que dicha mujer era hija de un miembro y candidato de UPN, que se presentó en las elecciones, como reconoce EL MUNDO? ¿Por qué se sigue difundiendo el falso rescate a ex presos de ETA que resultó ser falso, ya que eran miembros de una escuela de Idiomas? ¿Por qué se ha borrado la existencia de supuestas amenazas de los guardias civiles a los clientes del bar, como indica la crónica en NAIZ, con frases como "te voy a meter un tiro entre ceja y ceja", como afirman varios testigos?¿Por qué se omite también deliberadamente que uno de los informes de la misma Guardia Civil desmienten en todo momento la agresión multitudinaria y planificada? Y, sobre todo, una vez comprobado que los "agredidos" han engordado el suceso en sus intervenciones en los medios de comunicación ¿Por qué se les sigue dando credibilidad total, sin molestarse en contrastar las versiones totalmente diferentes de vecinos y testigos presentes?
Alsasua es una localidad donde la presencia de la Guardia Civil no es simpática ni aplaudida. Es posible que los asfixiantes controles contra la población, con duraciones que llegan incluso a las 2 horas parados hasta que te registran coche o vehículo, mientras se porta un arma intimidatoria, a pesar del cese de la acción armada por parte de ETA, tenga mucho que ver. Sea como fuere, la población tiene el legítimo derecho de exigir la retirada de la misma de la localidad, de opinar lo que consideren sobre su actuación y su historia. Relacionar dicha reivindicación con el terrorismo, pretender relacionar a su vez ello con una tangana de bar, es una auténtico despróposito, solo legitimado por esa doctrina de "Todo es ETA". Semanas de brutal criminalización contra todos los vecinos del pueblo, de insultos injustos y muy dolorosos (como EL MUNDO llamando a Alsasua el pueblo de las bombas lapa y el tiro en la nuca), de vídeos con cámara oculta buscando las reacciones más agitadas para presentar al pueblo como violento e irrespirable (como un infame periodista de Telecinco metiéndose en una conversación privada sin educación ni respeto, obteniendo una airada respuesta que también obtendría en Sevilla o Valencia, obviamente), lograron criminalizar la pequeña villa navarra para justificar las detenciones de varias personas de la localidad, llegándose al paroxismo de que una de las personas encarceladas está en prisión porque uno de los guardias afirma que les "miró mal". Solo la versión de dicho uniformado ha bastado para enviarle a prisión.
Ahora imaginemos esta situación en cualquier otro lugar: ¿Cuántos defenderían penas de cárcel para los implicados?¿Cuántos soportarían llenar de basura el nombre de su pueblo?¿Cuántos hablarían de terrorismo para calificar una tangana nocturna en un bar?¿Cuántos pueblos no estallarían de ira ante algo tan injusto?¿Apoyarías tú, que lees esto, que aplicasen esas medidas a conocidos o familiares, reteniendo en prisión a los implicados, como sucede con los chavales de Alsasua, a pesar de que no se ha celebrado el juicio?¿Soportarías o defenderías que esas personas pasasen todas las fiestas navideñas en prisión? ¿Verías con buenos ojos que todos los vecinos de tu pueblo fuesen insultados por lo realizado o por una trifulca entre unas pocas personas de tu pueblo? Empatizar a veces no es tan difícil, sin que por ello este texto pretenda minimizar lo ocurrido, bastante lamentable, dicho sea de paso.
Lo de Alsasua puede calificarse de tangana, de trifulca, de pelea, pero no de terrorismo. El verdadero terrorismo que se ha practicado en todo esto es el que trata de acogotar a un pueblo entero que se niega a dejar que manchen su nombre por nauseabundos e inconfesables intereses políticos. Terrorismo ha sido la insoportable campaña mediática, que es la labor que determinada prensa lleva realizando, sin piedad y saltándose los bordes de toda la ética desde hace un mes y medio contra la población de Alsasua. No fue terrorismo lo que se respiraba en una multitudinaria protesta que colapsó la urbe navarra el pasado sábado. Fue más bien un pueblo que, sin alzar demasiado la voz -puesto que la marcha fue silenciosa, llegándose a exigir silencio a un grupo de jóvenes que legítimamente exponían reivindicaciones-, exigia justicia, pedía dejar de ser criminalizado y atacado y trataba de poner algo de cordura en este sinsentido. El sinsentido de calificar todo lo que place a determinados sectores de la derecha y la extrema derecha, con silencios cobardes y timoratos en otros lares, de terrorismo es intolerable e inaceptable. Pasó con los titiriteros y ha pasado con Alsasua. Y volverá a pasar si permitimos que en cada campañita marquen la agenda los mismos de siempre. No se trata solo de defender a los vecinos de Alsasua, ni de exigir la liberación de las personas encarceladas desde hace semanas, sin que ni siquiera hayas sido juzgadas, teniendo en cuenta que pasaran las navidades en una cárcel siendo jurídicamente inocentes. Se trata de estar alerta para evitar que se vuelva a repetir. Se trata de combatir esta ola de criminalización y represión, que nunca se sabe quien va a ser el siguiente. Lo que está soportando Alsasua es injusto, es infame y no vale solo con guardar silencio. Hoy es Alsasua, ayer los titiriteros, anteayer los afectados por "Araña", pero es posible que mañana, después de la gente de Alsasua, el siguiente seas tú.
Ir contracorriente y defender opiniones minoritarias, ajenas a aquello que difunden los grandes medios, suele ser complicado: te expone, te señala y te convierte, en cierto modo, en un apestado, cuando no en blanco de insultos o en objeto de mofa por aquellos que, bien no se cuestionan nada por miedo, por cobardía, por ignorancia o porque, de ello, depende su manutención. Nunca he creído, de forma general, que alguien que opinase distinto a mí lo pudiese hacer por una razón económica. Quizá pecase de ingenuo, pero en muchos casos achacaba a la ignorancia, a una posición ideológica sincera e incluso a la presión social o laboral, que muchas personas se abstuviesen de salirse del redil de lo "políticamente aceptable". Sin embargo, cuando he expuesto mis posiciones y razonamientos en torno a la guerra en Siria o al Golpe de Estado en Ucrania, así como a los problemas de Venezuela, siempre he tenido que soportar, estoicamente unas veces y otras con mal humor, todo tipo de insultos, ofensas, acusaciones de estar "a sueldo" de gobiernos extranjeros y hasta peticiones de ser cesado de mi trabajo de profesor (como si en clase, mientras explico la Prehistoria o comento la Geografía física, pasase a tratar los mismos temas que trato cuando, en mi tiempo libre, opino sobre la actualidad internacional o política). Desde hace 4 años, he tenido una cuenta en la red social Twitter. La primera cuenta, hoy eliminada, @jjg_7, decidí cerrarla después de que una impresentable de un sindicato de seguridad privada decidiese presentar una denuncia en mi trabajo, basándose en tweets descontextualizados y manipulados, interpretados a gusto, para acusarme, poco menos que de estar defendiendo el terrorismo y "denigrando" a las Fuerzas del Orden. He de decir que en mi trabajo, por suerte, esta denuncia, sin pies ni cabeza, no tuvo el efecto deseado y fue rápidamente enviada a la papelera: No decía la verdad, inventaba cosas dichas por mi, y, además, nada tenía que ver con mi actividad laboral ni mi trabajo, del cual, tanto el Director como la Asociación de Madres y Padres, no tenían más que buenas referencias. Pese a ello, consiguió hacerme pasar un mal rato durante unos días y que decidiese tirar "a la basura" una cuenta con 17.000 seguidores y empezar de cero. Y aun, a día de hoy, aguanto que unos cuantos obsesos de extrema derecha afirmen que me han denunciado y echado del trabajo: Opinar con libertad tiene estas cosas. Fue, por esa razón, por lo que una cuenta inactiva, con el nombre de @jolch2, y que ahora es @_ju1_ pasó a ser, de nuevo, mi cuenta de Twitter, empezando desde cero en enero de 2015. En esta cuenta, haciendo uso del microbloggin que es Twitter, intento informar y opinar con libertad sobre los más variados temas, aquellos en los que poseo fuentes e información. Muchas veces actualidad internacional, estatal, social, temas de actualidad o temas que no quieren convertir en actualidad. En algunas cosas ha llegado a tener algo de repercusión, cuando gracias a los seguidores se difundió la etiqueta #YemenGenocidioSilenciado, sobre la guerra de Yemen, silenciada por la prensa occidental de una forma que abochorna. Siempre muy crítico con la prensa nacional. Y en el conflicto de Ucrania, tomando partido por los contrarios de Kiev y contrarios al Golpe de Estado del Maidan, que se vendió como una revolución sin serlo. Al tratar este tema, siempre he tenido que aguantar la acusación de estar "a sueldo de Rusia", curiosamente por los mismos que ahora han salido en los papeles cobrando. Ironías de la vida.
Marta Ter, una supuesta investigadora independiente, y Nicolás de Pedro de CIDOB, cobrando un dinero del milllonario Soros, son contratados para elaborar esa lista de "disidentes". Es algo que debería ser noticia, un escándalo: Supuestos analistas que elaboran listas negras para una fundación extranjera con vistas a influir en los debates y tener localizados a los que "se salen del redil". Es una coacción intolerable e inaceptable ¿Con qué intención se hace la lista?¿Se nos quiere impedir que opinemos?¿Vetar de poder hablar en público?¿Señalar? El tufo sectario y coactivo es indudable. ¿Qué interés tiene Soros en lo que opinemos libremente? Y, sobre todo ¿Por qué?
Lo más grave no es esto: No es comprobar que se paga a gente para que elabore listas de disidentes en España por no comulgar con Occidente en el conflicto ucraniano, sirio o yemení. Lo más vergonzoso es el papel de periodistas y la izquierda española. Pese a haber periodistas señalados en la lista, a los que se torpedea profesionalmente (recordemos qué es la "libertad de prensa", sino la libertad de los dueños de los medios), casi ningún periodista ha sido capaz de solidarizarse con sus compañeros y los que somos señalados en esa lista. Muy al contrario, algunos, que llevan años y cobrando por dorar la píldora a Occidente y sus guerras, como cierto personaje, señalado en la lista "blanca" como afín a Occidente, le quita hierro al asunto e incluso ridiculiza a quienes estamos en la lista.
Qué decir de la prensa española... Ni EL PAIS, ni Público, pero tampoco Diagonal o LaMarea (prensa alternativa, supuestamente) informan de la lista de Soros. Ni tan siquiera aquellos medios que en el informe se señalaban como "posibles aliados" de la Fundación sorosiana: EL PAIS, El Periódico de Cataluña, La Directa o El Diario. En el caso de El Diario es aun más sangrante, porque siendo su subdirector miembro de la Fundación Open Society de Soros (un hijo de un ex alcalde del PSOE en Sevilla al que el 15M convirtió en un indignado y portavoz del 15M), ni siquiera se ha molestado en desmentir o en informar. Llegas a preguntarte ¿A estos también les pagan para que guarden silencio?¿Tan podrido y corrompido está el periodismo español?¿Tan poca cosa les parece que se señale a periodistas y ciudadanos por opinar de forma distinta al patrón establecido -y comprado- en Occidente?
Pero es que tampoco ha dicho casi ni mu la izquierda española, y eso que gente como Javier Parra, nada menos que Secretario General del PCE en País Valenciano, aparece en la lista. Podemos, cuyos diputados salen en el listado como "potenciales colaboradores" junto a gente de Ciudadanos, UPYD y PSOE, han guardado un sepulcral silencio. Y en el caso de Izquierda Unida, salvo un comunicado del PCE y una denuncia de Javier Couso, ni Garzón ni los dirigentes del partido se han pronunciado. Y no, no está todo el mundo de vacaciones y desconectado. Que un tweet o un comunicado de solidaridad no cuesta meses emitirlo, dejemos la hipocresía y la condescendencia. Y es una pena.
Si para algo ha servido esto es para demostrar como quienes presumían de independencia, estaban pringados. Como los que presumen de ser medios libres y "Periodismo, a pesar de todo", son más de lo mismo. Como van cayendo caretas de algunos que se las daban de ser muy liberales, tolerantes y demócratas. Porque no hay cosa más dictatorial, persecutoria y antidemocrática, que señalar con el dedo acusador a los que no bailan el agua a la mayoría y pretender perjudicarles.
Ha servido para arrancar algunas máscaras, para ver la docilidad de algunos, que se las daban de alternativos y que, ahora, se entiende su postura tan sumisa en determinados conflictos. Pero, creo, que también ha servido para reforzar a quienes tenemos una opinión disidente. Nuestro trabajo no es tan insignificante, aunque nos lo parezca -y me lo sigue pareciendo- pues, de lo contrario, Soros y sus "chicos de los recados" no pondrían sus ojos en lo que decimos y hacemos. Y, por mucho que les duela, por mucho que nos señalen, por mucho que nos acusen, algunos estamos decididos a contar nuestro punto de vista, sin dejarnos chantajear por las presiones, las coacciones y el complejo de rebaño.
Bien podría gastarse el señor Soros su dinero, ganado a costa del sudor de otros como buen capitalista, a financiar a otras marionetas, dispuestas a vender su alma y hasta su dignidad por cuatro cochinos euros. Porque estás le van a servir de poco. Ni nos callarán ni nos amedrentarán. Al menos, el que escribe estas líneas, tratará de seguir haciendo lo que ha hecho hasta ahora: Ser libre pase lo que pase, alguien que defiende las ideas en las que cree, que las plasma, que toma partido, que denuncia la manipulación cuando se produce o que da voz, como buenamente puede, a aquellos conflictos silenciados y olvidados como Ucrania o como Yemen. Defender y dar voz a los sin voz que son bombardeados diariamente desde hace 500 días por Arabia Saudí y borrados de los focos por la caterva del periodismo servil y dócil, merece la pena. Le guste o no le guste al criminal de Soros y a sus marionetas de papel moneda.